El conflicto laboral en el frigorífico Granja Tres Arroyos genera preocupación por sus inevitables consecuencias económicas, sociales y familiares.
El conflicto laboral en la planta La China del frigorífico Granja Tres Arroyos, ubicada en Concepción del Uruguay, atraviesa un nuevo capítulo de tensiones, a raíz de incumplimientos salariales denunciados por el Sindicato de la Carne.
La situación genera preocupación por el impacto social y laboral, luego de que en los últimos meses se produjera una importante reducción de personal y se advirtiera sobre la continuidad de la actividad.
El secretario general del gremio, Sergio Vereda, señaló que la empresa viene abonando los salarios, vacaciones y aguinaldos en cuotas, una modalidad que los empleados aceptaron de manera excepcional con el objetivo de preservar las fuentes de empleo. Sin embargo, indicó que el esquema acordado dejó de cumplirse cuando la firma no realizó los pagos previstos para el 7 de enero, correspondientes a una cuota de la quincena y otra del aguinaldo.
Ante ese incumplimiento, los trabajadores resolvieron en asamblea iniciar medidas de fuerza. Como respuesta, la empresa dejó de ingresar pollos a la planta para su faena, lo que en la práctica paralizó la actividad de un establecimiento que procesa habitualmente alrededor de 200 mil aves por día.
Desde la conducción sindical calificaron de inaceptable la explicación brindada por la compañía, que habría argumentado que los fondos destinados a los salarios fueron utilizados para la alimentación de las aves en las granjas.
Vereda recordó que el conflicto se enmarca en un proceso previo de achicamiento: el cierre del frigorífico Béccar, anexo a La China, implicó la pérdida de 450 puestos de trabajo, a los que se sumaron cerca de 400 desvinculaciones en la planta principal, totalizando unos 850 empleos perdidos. Ambos grupos de trabajadores fueron luego unificados en las tareas de La China.
En la actualidad, el sindicato advirtió sobre versiones que indican un posible cierre del establecimiento, lo que pondría en riesgo más de 700 puestos de trabajo que aún se mantienen.
Asimismo, el gremio cuestionó la falta de intervención de autoridades provinciales frente a un conflicto que consideró de alto impacto social y reclamó respuestas urgentes para garantizar el pago de los salarios y la continuidad laboral.
Fuente: El Entre Ríos en base a La Pirámide.




