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Aceite vegetal usado por las cañerías: el contaminante silencioso del agua

En Argentina se descartan más de 100 millones de litros de aceite vegetal usado por año y el 90% proviene de los hogares. Gran parte termina en desagües y cursos de agua, generando un fuerte impacto ambiental, aunque existen iniciativas para frenar este problema.

La crisis de contaminación y escasez de agua es cada vez más crítica a nivel mundial. Según datos de Naciones Unidas y la Organización Mundial de la Salud (2022-2025), más de 2.000 millones de personas carecen de acceso a agua potable segura y al menos 1.700 millones consumen agua contaminada con materia fecal. Además, el 80% de las aguas residuales industriales y municipales se vierten al ambiente sin tratamiento. En ese contexto global, Argentina también enfrenta desafíos por la contaminación de este recurso. Un ejemplo es la gran cantidad de aceite vegetal usado generado en los hogares y se descarta de forma incorrecta, muchas veces por la pileta o las cañerías.

Para tomar dimensión de sus consecuencias, un solo litro de aceite vegetal usado puede contaminar hasta 1.000 litros de agua si se desecha por desagües. En este contexto, un estudio elaborado por la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA) y la empresa argentina, DH-SH, estimó que en el país se descartan más de 100 millones de litros de aceite vegetal usado anualmente y que el 90% de este total proviene de los hogares. Según el informe, en los domicilios argentinos se generan 2.5 litros de aceite vegetal usado por persona, por año y solo un 22% lo separa en origen para su posterior reaprovechamiento.

La investigación destaca que el hábito cotidiano de descartar de forma incorrecta este residuo, trae aparejado la contaminación de recursos naturales como ríos, suelos y sistemas de saneamiento. Esta situación responde, en gran medida, a la falta de información y conciencia ambiental, así como al escaso conocimiento sobre alternativas para una gestión responsable de este insumo, como es el reciclaje del aceite vegetal usado que empresas como DH-SH realizan en Argentina. Justamente, el estudio destaca que la predisposición de la ciudadanía para reciclar es alta, siempre y cuando existan las herramientas necesarias que faciliten la separación.

Un daño imperceptible

Cuando el aceite vegetal usado se descarta sin tratamiento y llega a cursos de agua, genera un impacto ambiental poco visible pero significativo. Al entrar en contacto con el agua, forma una fina película en la superficie que dificulta el intercambio de oxígeno con el aire, lo que afecta la vida acuática, incluyendo plantas, peces y otros organismos que dependen de ese equilibrio para sobrevivir.

Este tipo de contaminación se suma a un problema más amplio. A nivel mundial, una gran parte de las aguas residuales domésticas e industriales todavía se libera al ambiente sin tratamiento adecuado, lo que contribuye al deterioro de ríos, lagos y ecosistemas acuáticos. Según datos del informe de seguimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible 6 elaborado por ONU-Agua y la Organización Mundial de la Salud (2024), alrededor del 42% de las aguas residuales domésticas no recibe un tratamiento seguro, lo que impacta directamente en la calidad del agua y en la salud de los ecosistemas. En ese contexto, los especialistas advierten que incluso pequeñas cantidades de aceite pueden generar efectos significativos en el agua, por lo que la correcta gestión de este residuo resulta clave.

“La cantidad de aceite vegetal usado que se genera en los hogares y no se gestiona correctamente, muestra que estamos frente a un problema ambiental importante, pero también ante una oportunidad. Mientras que su descarte incorrecto puede contaminar el agua y el suelo, cuando se separa correctamente en origen puede recuperarse y utilizarse como materia prima para la producción de biocombustibles, lo que permite transformar un residuo potencialmente contaminante en un recurso valioso”, señaló Antonella Druetta, responsable de Sustentabilidad de DH-SH.

 

Ser parte de la solución

De acuerdo con el tercer Reporte de Sustentabilidad que DH-SH presentó durante 2025, el reciclaje de aceite vegetal usado es hoy una de las herramientas que permite reducir significativamente el impacto que este residuo genera en la contaminación del agua. En ese sentido, la empresa trabaja en la recolección, acondicionamiento y saneamiento del aceite usado, un proceso que incluye su filtrado y decantación para eliminar impurezas. Una vez tratado, se comercializa como materia prima para la producción de biocombustibles de segunda generación.

En esa línea, la empresa impulsa desde 2017 la campaña “Reciclá tu Aceite”, una iniciativa orientada a fomentar su recuperación para nuevos usos. El programa se estructura en tres ejes de trabajo. Por un lado, la gestión del aceite de pequeños generadores, es decir, personas que producen aceite vegetal usado en sus hogares y pueden acercarlo a puntos de recolección para su reciclaje. En segundo lugar, la empresa trabaja con grandes generadores, como son locales gastronómicos que producen este residuo en mayores cantidades. Finalmente, la iniciativa incluye una línea educativa que busca generar conciencia ambiental a través de actividades con escuelas e instituciones educativas de todo el país.

“El programa ‘Reciclá tu Aceite’ no solo evita la contaminación de millones de metros cúbicos de agua, sino que también promueve la conciencia ambiental desde edades tempranas. Hasta el momento, ya llevamos realizadas más de 200 charlas educativas en instituciones de todo el país, alcanzando a casi 6.000 estudiantes e instalando más de 400 puntos verdes en quince provincias de Argentina”, explicó Druetta, subrayando que la participación activa de cada hogar es clave para reducir la contaminación y proteger el agua.Para entender el impacto que tiene el reciclaje de aceite usado en la calidad de vida de las personas, solo en 2024 (último año medido) la compañía recuperó y valorizó 11.903 toneladas de este residuo, lo que evitó la contaminación de más de 12,9 millones de metros cúbicos de agua, lo que equivale aproximadamente a más de 5.000 piletas olímpicas de agua protegidas. Pero la dimensión es mucho mayor si se tiene en cuenta los litros recuperados desde el inicio de la campaña en el 2017. Si se considera todo ese período, la compañía ya recolectó más de 45.000 toneladas de aceite vegetal usado, evitando la contaminación de cerca de 49.396.739 metros cúbicos de agua, el equivalente a casi 20 mil piletas olímpicas.

¿Cómo reciclar el AVU en casa?

1) Una vez utilizado, dejar enfriar el aceite y colocarlo en un recipiente plástico limpio, seco y con tapa.

2) Conservar el recipiente de plástico con tapa, para seguir agregando aceite a utilizar para frituras.

3) Una vez completo el recipiente, acercarlo al punto verde más cercano para completar el proceso.

4) Ese aceite, que de otra manera sería un residuo, se convierte en un recurso, por ejemplo, para la producción de biocombustible de segunda generación.

Sobre la compañía:

-DH-SH SRL es una empresa familiar, fundada en 1993, en Capitán Bermúdez, provincia de Santa Fe, dedicada a la logística, saneamiento y gestión integral de los residuos de la industria aceitera.

-En 2017 desarrolló su Programa de Recolección de Aceite de Cocina Usado en el cual involucra a la comunidad con sus puntos verdes, a la industria gastronómica y apuesta a la sensibilización de la comunidad educativa con programas de concientización. Cuenta con la certificación ISCC que garantiza su compromiso con la disminución de emisiones de gases de efecto invernadero y el cuidado del ambiente.

Más información: https://instagram.com/reciclatuaceiteusadohttps://www.facebook.com/reci…https://www.youtube.com/watch?v=mCOSNp8lglAMapa puntos verdes:https://dhsh.com.ar/recicla-tu-aceite/puntos-verdes/

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