El intendente de San Benito, Ariel Voeffray, se refirió a la polémica generada por el proyecto de Parque Ambiental que impulsa el traslado del basural a cielo abierto de Paraná y sostuvo que cualquier iniciativa de ese tipo debe contar con “la validación de la sociedad” para poder avanzar.
Las declaraciones se dieron luego de la masiva asamblea realizada en Oro Verde, donde vecinos manifestaron un fuerte rechazo a la posibilidad de que el emprendimiento se instale en el ejido de esa localidad. En ese marco, el municipio conducido por César Clement ratificó públicamente su negativa al proyecto y recibió el acompañamiento de otros intendentes metropolitanos.
Voeffray habló sobre el tema en el programa Un martillo para darle forma, de Radio Plaza, y explicó que el encuentro mantenido entre presidentes municipales tuvo como objetivo respaldar políticamente a Oro Verde ante la tensión generada.
“Ponernos a disposición”
El intendente de San Benito señaló que la reunión no estaba originalmente prevista por el conflicto, pero admitió que el escenario derivó en la necesidad de acompañar al municipio vecino.
“Como para acompañar a César, obviamente todos somos presidentes municipales y entendemos la situación que está pasando”, expresó. Y agregó: “Nos pusimos a disposición de lo que podamos colaborar con él, como con otras localidades”.
Además, remarcó que los municipios metropolitanos continúan trabajando de manera conjunta en torno a la problemática de los residuos urbanos.
El proyecto y los estudios previos
Voeffray explicó que el tratamiento de residuos comenzó a discutirse desde el inicio de las actuales gestiones municipales, en el marco de una comisión de mancomunidades integrada por distintas localidades del área metropolitana.
“Allí uno de los temas era empezar a trabajar el tratamiento de residuos urbanos”, indicó.
Según detalló, se realizó un estudio técnico en el que se evaluaron seis posibles ubicaciones para instalar el futuro Parque Ambiental. Entre ellas figuraban alternativas en Paraná, Oro Verde, Colonia Avellaneda y San Benito.
“El estudio establecía zonas verdes, amarillas y rojas de acuerdo al impacto ambiental y la cercanía con la capital”, explicó.
“Tiene que estar la validación de la sociedad”
Consultado sobre la postura adoptada por Oro Verde y el rechazo vecinal expresado en la asamblea pública, Voeffray consideró que el componente social es determinante para la viabilidad del proyecto.
“Entiendo que la ley de medio ambiente dice que sí o sí tiene que estar la validación de la sociedad. Si eso no pasa, no es posible que el proyecto tenga viabilidad”, sostuvo.
La definición del intendente aparece en sintonía con el planteo realizado por César Clement, quien ya había advertido que el municipio no acompañará la instalación del Parque Ambiental en su ejido y reclamó mayor información sobre la iniciativa.
Falta de precisiones sobre el proyecto
En otro tramo de la entrevista, Voeffray admitió que los municipios aún no cuentan con demasiados detalles técnicos sobre el funcionamiento del futuro Parque Ambiental.
“Tengo ese detalle, sí se mostró un predio, pero no mucho más”, indicó. Ante la consulta puntual sobre si únicamente se presentó el terreno posible, respondió: “Claro, exactamente”.
También señaló que el emprendimiento requeriría una fuerte inversión económica y la participación de capitales privados para desarrollar la infraestructura necesaria.
La agenda metropolitana de residuos
Más allá de la controversia puntual, el intendente de San Benito consideró que el problema de la disposición final de residuos debe transformarse en una prioridad regional.
“Tenemos que ponerlo como agenda número uno en cada municipio”, afirmó.
En esa línea, sostuvo que las localidades deben avanzar en políticas de separación en origen y reducción de residuos para disminuir la presión sobre los sistemas de disposición final.
“Cada localidad tiene que empezar a trabajar fuertemente en la separación para reducir un poco la situación”, concluyó.






