El periodista especializado en temas judiciales de diario La Nación, Hernán Cappiello, analizó el panorama político atravesado por los escándalos de corrupción del gobierno de Javier Milei, especialmente por el presunto enriquecimiento ilícito de su jefe de Gabinete y ex vocero presidencial, Manuel Adorni.
En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio Plaza 94.7), Cappiello consideró que “en otros gobiernos, el límite para sostener a un funcionario sospechado de corrupción en su cargo era la citación indagatoria o el procesamiento” y que en el caso de Adorni “el procesamiento ya es un límite”. De todos modos, advirtió que “al Presidente se lo vio tan convencido, tan firme, en mantenerlo que me parece que, aún llegada esa circunstancia, por ahí hasta que lo sostiene”.
Al respecto, sostuvo que “esto tiene que ver con el tema de no ceder ante lo que él dice que somos los periodistas; no es por darnos corte sino porque el Presidente entiende que esto es un límite y que no va a entregar a nadie, que no va a ejecutar a nadie, usando esa palabra tan horrible, siendo inocente, y yo creo que es por el tema de la demanda pública a través de los periodistas que él entiende que somos parte de un complot asociado de algún modo con la oposición para perjudicarlo. Abajo de eso después puede haber intereses económicos, puede haber todo lo demás, pero creo que esa es una razón, y él mismo la expresó. Me parece que por ahí viene la cosa”.
No obstante, también planteó que “más temprano que tarde va a venir la citación a indagatoria; y, de hecho, Lijo está coqueteando con la idea de hacerlo no ya por enriquecimiento ilícito, que para eso haría falta hacer un peritaje y demoraría, sino por algo mucho más cercano que es el tema del viaje que realizó a Punta del Este en un avión privado, pagado supuestamente por un amigo que tiene contratos con el Estado, lo que podría ser un delito de negociaciones incompatibles con la función pública”.
En ese marco, opinó: “No sé si Lijo está movido por un resentimiento (por no haber llegado a la Corte Suprema), pero lo que sí es cierto es que está trabajando de juez como nunca; tiene todas las causas que están complicando al gobierno: tiene este expediente de Adorni, tiene otros expedientes que están vinculados con Andis, y hay un montón de expedientes que están avanzando. A la causa $Libra la tiene Martínez de Giorgi, pero Lijo tiene una cierta afinidad con él también.
En cuanto a la reasignación de fondos para la Justicia que hizo el gobierno nacional, Cappiello explicitó: “Me parece que hay una sintonía política presupuestaria entre la Corte y el Gobierno para todo lo que tiene que ver con los temas presupuestarios, temas administrativos. Esto le costaba mucho a la Corte conversarlo y con la llegada de Adorni como jefe de Gabinete, la Corte encontró un interlocutor ágil, que fue muy eficiente para poder obtener esas reasignaciones presupuestarias. Y ahora me imagino que esta situación se mejora todavía más con el hecho de que (Santiago) Viola (integrante del Consejo de la Magistratura) y (Carlos) Mahiques (juez de la Cámara Federal de Casación) están de buena sintonía con Karina Milei. Antes la Corte tenía como interlocutor a Sebastián Amerio, que responde en la interna libertaria a Santiago Caputo, y que se chocaba con el impedimento del Ministerio de Economía o de las propias objeciones del karinismo”.
Consultado por el posicionamiento de Patricia Bullrich que le pidió explicaciones rápidas a Adorni, el periodista planteó que “se está adelantando la campaña electoral, porque lo que hizo Patricia Bullrich fue hacer pública una diferencia que ya la venía sosteniendo en privado, se lo venía diciendo el Presidente, quien estaba como encerrado en su grupo más cercano sin querer escuchar otras razones y Bullrich así y todo se lo decía en privado y Milei decía que no, por eso creo Bullrich lo que hizo fue decirlo públicamente como para forzar esta discusión pública”.
“Esto tiene que ver con un distanciamiento que ya venía teniendo Bullrich de Karina, con quien venía teniendo chispazos. En el entorno de Bullrich hablan de una idea de estalinismo libertario, como dando a entender que no hay margen para el disenso, lo cual es muy raro en un régimen liberal. Y me parece que lo que se está haciendo, de algún modo, es dar algunas señales que están adelantando una situación que se puede dar más adelante en la campaña electoral con una Bullrich que quiera jugar de manera más autónoma, pero a la que el gobierno, por otro lado, también necesita. Vale hacer notar que cuando Bullrich dio este paso como si quisiera en el mismo movimiento acercarse nuevamente al PRO, el PRO le sacó tarjeta amarilla, sacó un comunicado y el propio (Fernando) De Andreis, que es un dirigente muy cercano a Mauricio Macri, le dijo ‘quedate en un espacio y no andes saltando de un espacio para el otro’, y también el PRO en su comunicado de algún modo puso distancia. Me parece que de algún modo se está empezando a adelantar este debate de cómo se van a alinear estas fuerzas de centro en la próxima campaña”.
Respecto de los posicionamientos para las próximas elecciones bajo la idea de un mileísmo sin Milei, Cappiello dijo que “a eso no lo veo. Sí veo que lo que hay es un espacio dentro del peronismo que está buscando un candidato y que es un peronismo de centro-derecha que quiere disputarle también ese mismo espacio en donde está hoy haciendo pie el mileísmo, pero no lo veo a Milei en retirada ni que él pueda de algún modo correrse y que sobreviva su fuerza política. Yo creo que su fuerza política es la fuerza que tiene Milei, y es todavía la ilusión que genera en ese porcentaje que se mantiene firme del electorado”.
En ese marco, analizó que “todavía no hay candidatos; el candidato es (Axel) Kicillof pero tiene muchísima resistencia. Me contaban quienes lo vieron a Kicillof que presentó un libro en la Feria del Libro en Buenos Aires el fin de semana pasado que generaba cierta emoción, y cuánto hace que un político no está asociado con la palabra emoción. De todos modos, uno sabe que el público de la Feria del Libro también es un público que suele silbar los discursos libertarios cada vez que hay una inauguración. Me parece que Kicillof de todos modos tiene una imagen negativa y una carga negativa importante que no alcanzan para que se dibuje como candidato, y aparte está por resolverse todavía qué hacemos con Cristina (Kirchner). El peronismo todavía no lo tiene resuelto a eso, Máximo Kirchner se hace oír cada vez que puede y dice que se están olvidando de Cristina Kirchner”.






