Al advertir la presencia policial, los conductores intentaron huir y se desplegó un operativo que permitió interceptarlos a pocos metros.
Un operativo realizado este domingo en las inmediaciones del Autódromo de Concepción del Uruguay terminó con el secuestro de dos motos que habían sido robadas y la identificación de cuatro jóvenes que intentaron escapar de la Policía. El procedimiento se llevó a cabo en el marco de los controles preventivos desplegados por la concentración de motovehículos conocida como “Domingrau”.
En la misma ciudad y el mismo tipo de evento, hace tres domingos, una joven de 23 años sufrió un accidente que la llevó al borde de la muerte. Aldana Morillo fue operada de urgencia luego de haber caído de una moto en la picada ilegal del 10 de mayo, estuvo varios días en coma y recién esta semana salió de terapia intensiva.
Según se informó, en una nueva edición de esta peligrosa travesia donde además había motos robadas, alrededor de las 17.15 de este domingo efectivos de Comisaría Segunda y de Policía Científica observaron dos motos ocupadas por dos jóvenes cada una que realizaban maniobras peligrosas en una calle externa al predio.
Al advertir la presencia policial, los conductores intentaron huir y se desplegó un operativo que permitió interceptarlos a pocos metros.
Tras las verificaciones correspondientes, se constató que una de las motos, una Yamaha Krypton color bordó, tenía un pedido de secuestro vigente por una denuncia de robo radicada el día anterior en Villa Elisa. Era conducida por un joven de 18 años, acompañado por un adolescente de 16.
La segunda moto, una Honda Wave negra, circulaba sin patente, sin parte de sus plásticos y con los números identificatorios limados. Mediante pericias realizadas por Policía Científica se determinó que había sido robada en Concepción del Uruguay el pasado 25 de mayo. En este caso, era manejada por un joven de 19 años acompañado por un adolescente de 17, indicó AHORA.
Por disposición de la fiscal auxiliar Denise Caraballo, se secuestraron ambas motos y también un teléfono celular que llevaba el menor de 16 años. Los dos jóvenes mayores de edad fueron trasladados a la dependencia policial para su identificación y quedaron supeditados a la causa judicial, mientras que los adolescentes fueron entregados a sus familias.
Fuentes policiales señalaron además que los cuatro involucrados registran antecedentes.





