Feminismo rudimentario
Por Marina Mariasch (*)
En su media lengua cortada de sal del Mediterráneo, de retazos del italiano cosechado en Verona, en la Roma semi blanda de químicos que tersan la piel y de su origen barrial, Mariana Nannis trata de construirse el relato de víctima perfecta. Madre ejemplar, esposa abnegada, fiel a su lado.