Una asamblea de trabajadoras que se realizó en el Hospital Escuela de Salud Mental hizo pública una grave situación: la existencia de un dispositivo de filmación en uno de los baños de internación, hecho que fue denunciado a las autoridades.
Sin embargo, a más de un mes de puesto el hecho en conocimiento de las autoridades y de la Justicia, el enfermero sindicado como autor de la maniobra continúa cumpliendo funciones en la institución.
Bajo la consigna “No queremos que nos miren en el baño, por un hospital libre de violencias sexistas”, se realizó la asamblea en el Hospital Escuela de Salud Mental. El encuentro, de más de 50 trabajadoras, buscó llevar al diálogo en un espacio público, una situación grave que se está viviendo en dicho nosocomio desde hace casi de un mes y medio, según indicó la Asociación Trabajadores del Estado (ATE).
“Compañeras y compañeros denunciaron mediante esta asamblea que el 31 de marzo del corriente se encontró un dispositivo de filmación en el baño de uno de los servicios de internación del hospital, que fue ubicado por un enfermero del sector –expuso ATE-. El hecho tiene dos denuncias en sede judicial y el inicio de una investigación sumaria al trabajador. Sin embargo, al día de la fecha, no hay impedimento judicial ni administrativo que prohíba que la persona denunciada vuelva a trabajar. Esto preocupa y genera malestar en la comunidad hospitalaria que exige que, con carácter de urgencia, se adopten medidas institucionales para llegar a sus espacios de trabajo sin miedos y también piden la protección de usuarios/as del sector vulnerado”.
En la asamblea realizada en el Hospital Escuela se discutió qué herramientas tiene el colectivo de trabajadoras y trabajadores de la salud pública ante estos hechos que son “violaciones a la intimidad y a la integridad psicofísica de todo el sector”.
La institución, señaló el gremio, presenta “un clima de extrema preocupación, incertidumbre y temor porque a más de 45 días de lo acontecido, no se han tomado medidas institucionales de cuidado colectivas, aun habiendo sido sugeridas por el equipo interdisciplinario del protocolo del Espacio de Género y Diversidad con el que cuenta el hospital”.
Así, y ante “la gravedad de la situación fueron informados del hecho el Comité de Bioética (COBIPA) del HESM y el Órgano de Revisión Local de la provincia. Dejando abierta la posibilidad de continuar pensando estrategias intersectoriales. Además, se sabe que esto no es un hecho aislado, sino que ya hay antecedentes de otros trabajadores implicados en causas similares en otras instituciones de salud”.
Desde la Secretaría de Género de ATE se pidió “la plena implementación del Convenio 190 sobre la Eliminación de la violencia y el Acoso en el Mundo del Trabajo adoptado por la conferencia General de la Organización Internacional del Trabajo”.
(Fuente: Entre Ríos Ahora)






