El abogado penalista de Paraná, Julio Federik, marcó su postura ante la intención del Presidente Javier Milei de aumentar el número de miembros de la Corte Suprema y criticó la postulación de Ariel Lijo para integrarla. También analizó la intención de modificar la ley de juicio por jurados en la provincia.
En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio Plaza), Federik sostuvo que “el numero originario de miembros de la Corte fue de cinco, luego algunas administraciones lo cambiaron, Frondizi lo llevó a siete, después volvió a cinco con Onganía, Menem lo llevó a nueve y lo que recordamos es la Corte con mayoría automática. Esa es la gran preocupación cada vez que se aumenta el número de la Corte. En verdad siempre las razones para afuera son que la Corte tiene mucho trabajo, pero en verdad el trabajo fundamental y de mayor trabajo lo realizan los relatores de la Corte que llevan adelante las decisiones que son tomadas por los miembros de la Corte”.
“Otra de las cuestiones que me parecen fundamentales son las que asientan el prestigio de la Corte que son los fundamentos de estas decisiones, así que no creo que sea necesario el aumento del número por esta razón. Seguramente las razones están hincando en otro lado, que son las que no se dicen y que, sin dudas, preocupan. Una Corte con cinco miembros que reúnan los requisitos, que tengan el piné necesario para estar en la Corte y un grupo importante de secretarios y relatores como tiene hoy la Corte son suficientes, a pesar de que la tarea, cada vez, se va haciendo mayor, pero no es una cuestión que se resuelva por el número de gente”, refirió.
“No creo que sea absolutamente cierto que se amplía el número por la cantidad de trabajo, creo que hay otras razones que no aparecen explícitas”, admitió.
También reconoció que no le gustó la propuesta de Ariel Lijo para integrar la Corte Suprema: “No me gustó, cero que hay que poner abogados que trabajen la profesión, que tengan una intensa tarea profesional. Como los presidentes o miembros de la mesa chica de la Federación Argentina del Colegio de Abogados, que está nutrida de gente absolutamente intachable, o los miembros del Colegio Público de Abogados que lo preside un abogado que fue miembro del tribunal que juzgó a los comandantes de la Junta, como es (Ricardo) Gil Lavedra. Hay gente que tiene un prestigio y una trayectoria en el ejercicio de la profesión que me parece muy importante. Los jueces tienen un criterio profesional significativo, pero también lo tenemos los abogados, entonces me parece que la Corte Suprema es donde el que llega tiene que tener una trayectoria intachable y además la formación jurídica técnica imprescindible”.
“Lo de la casta es un concepto bastante prefabricado, yo no creo que se pueda meter a todos los políticos en la misma bolsa, tampoco entiendo que Lijo sea el candidato que yo hubiera elegido, de ninguna manera, pero hay todo un sistema por el cual el Presidente manda al Senado un postulante. La Constitución lo que dice es que el Presidente tiene la facultad de elegir el candidato y mandarlo, después hay un decreto posterior que habilita a hacer críticas a las postulaciones y poner en el tapete si el candidato reúne las condiciones y dar su opinión, y el Senado con dos tercios debe darle el acuerdo. Y ese acuerdo generalmente se da. Yo creo que el Presidente debió elegir abogados en el ejercicio de la profesión”, evaluó.
Juicio por jurados
Consultado por la modificación de la ley de juicio por jurados que ingresó en la Legislatura provincial, Federik opinó: “Soy partidario del juicio por jurado, pero de ninguna manera del juicio por jurado obligatorio, estoy rotundamente en contra. Creo que debe ser a opción del imputado y así lo coloqué en mi proyecto del año 98 que integra el proyecto de Código Procesal Penal aprobado en 2005 donde se quitó el capítulo de juicio por jurados. Luego cuando el Colegio de Abogados de Entre Ríos puso en la consideración social la necesidad del juicio por jurados, nosotros desde el Colegio de Abogados llevamos un proyecto para la provincia, que tenía el juicio por jurados optativo, es decir que el imputado tenía la posibilidad de elegirlo”.
Ante esto, explicó que “lo que está en consideración en la reforma, es algo que nosotros lo advertimos claramente, que no se iba a poder realizar la cantidad de juicios por jurados a la que se están obligando porque hay una cantidad enorme de juicios por jurados para hacer, y no tienen ni la capacidad económica, ni la capacidad operativa ni la logística para hacerlo. El Superior Tribunal se ha esforzado muchísimo y ha hecho una cantidad importante de juicios por jurados, pero no dan abasto, entonces ahora van a achicar la competencia del juicio por jurados para que quede únicamente para algunos delitos”.
“Lo van a reducir a homicidios calificados, pero resulta que va a quedar estrictamente para casos absolutamente graves, para casos de cadena perpetua. La sensación que tenemos los abogados es que el juicio por jurados obligatorio es una imposición que coloca en un cadalso a los imputados. Y en esto la Procuración, la Defensa Pública y la Asociación de Magistrados estuvieron de acuerdo con el juicio por jurados optativo”, concluyó.






