Sección

Conflicto con los colectivos de Paraná: amenazas de atentados, mensajes confusos y pasajeros a mitad de camino

Hubo colectivos que interrumpieron sus recorridos; a Brito y Becic los tuvo que sacar la Policía de la Secretaría de Trabajo.

“Hola, acaba de hablar un chofer, parece que se cortan las líneas. Son las últimas vueltas por algún problema”.

“Al parecer es por atentados. Están cortados. No te van a subir”.

“Quedamos varados acá. Acaban de hacernos bajar a todos de la línea D”.

“Me bajaron en la Plaza Sáenz Peña porque los hicieron cortar y bajar donde estaban”.

Estos son algunos de los mensajes que circularon en horas de la noche de este jueves en grupos de líneas de colectivos urbanos de Paraná y generaron incertidumbre a los usuarios del servicio. Algunos choferes daban las explicaciones que podían a los pasajeros por los mensajes que circulaban en sus WhatsApp. Pero en medio de la confusión, nadie sabía bien qué hacer: si subirse, bajarse, seguir conduciendo o no.

Este jueves había terminado una nueva reunión en la Secretaría de Trabajo de Entre Ríos, en calle Buenos Aires de la capital provincial, entre los representantes del gremio de la UTA y de la empresa San José, por la incorporación de choferes que eran de ERSA, no quedaron comprendidos en la nueva concesión del servicio.

La reunión fracasó una vez más y luego de la audiencia hubo momentos de mucha tensión, donde los choferes desocupados increparon a los dirigentes de UTA, por lo cual Juan José Brito y Alejandro Becic debieron retirarse del lugar en un patrullero.

Posteriormente, comenzaron a circular en chats y estados de WhatsApp mensajes que apuntaban contra los dirigentes de UTA como “traidores” y convocaban a combatirlos, por responsabilizarlos de la situación de angustia y zozobra de muchas familias que quedaron sin trabajo.

La situación de incertidumbre se profundizó cuando la Policía recibió denuncias de atentados contra colectivos. Primero, a las 21.30, se informaba que en la parada de Parque Mayor habían arrojado miguelitos. Cuando arribaron policías al lugar, no encontraron nada y los choferes consultados tampoco habían visto nada.

Unos minutos después, se denunció que habían roto el vidrio de un colectivo en la esquina de Los Ceibos y Galán, en el barrio San Agustín. Las cámaras del 911 que apuntan a esa intersección registraron el paso de la unidad 101 sin que sufriera inconvenientes. Cuando llegó a la parada de calle Salellas y no se encontró ningún daño.

Estos hechos sucedieron un día después del principio de incendio en un colectivo en calles Churruarín y Bernardo Bustos. Sobre este episodio tampoco hay nada claro: se encontraron algunas botellas en las inmediaciones del lugar que es bastante descampado, por lo que no hay cámaras que pudieran haber registrado el suceso, y los choferes que estaban en el lugar declararon que no vieron nada.

Edición Impresa

Edición Impresa