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La inflación en mayo fue de 2,1% y acumuló 33,2% en los últimos 12 meses

Tras varias semanas de estimaciones que anticipaban una continuidad en la desaceleración de los precios, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó que la inflación de mayo fue de 2,1%, el porcentaje más bajo desde septiembre de 2025. El resultado se conoció luego de que abril cerrara con un IPC de 2,6%, lo que implica que se desaceleró 0,4 puntos porcentuales frente a aquella medición.

El registro de mayo llegó después de que abril marcara una desaceleración por primera vez en diez meses. En ese período, el IPC se ubicó en 2,6%, por debajo del 3,4% registrado en marzo. De esta manera, se consolidó el proceso de desinflación que comenzó en abril.

Entre las categorías, los precios estacionales registraron el alza más pronunciada del período, con un 3,5%, impulsada por el encarecimiento de las Verduras y atenuada por la baja en Frutas. Los regulados avanzaron 2,4%, con los combustibles, la electricidad y el agua como principales factores. El IPC Núcleo, que no contempla regulados ni estaciones, perforó el 2% al moverse a un ritmo de 1,9%, con presión desde Restaurantes, bares y casas de comidas y Productos farmacéuticos.

En el extremo opuesto, Bebidas alcohólicas y tabaco (0,8%) y Prendas de vestir y calzado (0,3%) fueron las divisiones con menor variación a escala nacional.

Alimentos y bebidas no alcohólicas fue la división de mayor incidencia en la variación mensual en casi todas las regiones, con Pan y cereales y Productos lácteos como rubros determinantes. La excepción fue el Noreste, donde Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles tuvo el mayor peso, por el encarecimiento del Gas en garrafa y los Alquileres de la vivienda.

Un relevamiento de precios de la consultora C&T exhibió una leve moderación en el arranque de junio: “Los servicios regulados, que impactan en su mayoría en la primera semana, volvieron a tener aumentos suaves, y en el caso del transporte público, menores que los de la primera semana de mayo”.

“Las prepagas, que vienen ajustando por la inflación en forma demorada, van a tomar la inflación de abril, menor a la de mayo. Los alimentos y bebidas subieron más que en el arranque de mayo pero menos que en el final de dicho mes, con moderación de las verduras pero algo más de dinamismo en carnes. Así, la inflación de cuatro semanas móviles, que había cerrado en 2,2% en mayo, bajó a 2,1%”, sumó el reporte.

Por su parte, el equipo de Research de Puente destacó que “el dato de mayo representa una marcada sorpresa desinflacionaria, dado que el consenso de los analistas proyectaba que este indicador se ubicaría en torno al 2,4%”.

“Al igual que el índice general, la medición núcleo tocó su nivel más bajo en ocho meses, señalando una menor inercia en los precios que no están sujetos a factores estacionales o regulados”, agregó el análisis.

 

Los pronósticos privados

Antes de la publicación del dato oficial, las consultoras privadas coincidían en que mayo mostraría una nueva moderación en el ritmo de aumento de los precios. La mayoría de las estimaciones ubicó la inflación en un rango de entre 2,1% y 2,5%, por debajo o en niveles similares a los observados durante abril.

Las previsiones también estuvieron en línea con el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) elaborado por el Banco Central. El informe ubicó la expectativa promedio para mayo en torno al 2,3%, una cifra que reflejó la continuidad de la desaceleración observada durante los últimos meses.

Entre las mediciones privadas, C&T Asesores Económicos estimó una inflación de 2,2% para el Gran Buenos Aires. Otras consultoras también detectaron una moderación en la dinámica de precios durante mayo, aunque algunas señalaron que los alimentos mostraron una aceleración durante las últimas semanas del mes.

En el equipo económico también predominaba la expectativa de una cifra inferior al 2,6% registrado en abril. Las estimaciones oficiales apuntaban a una continuidad de la desaceleración observada en distintos componentes del índice de precios.

En los días previos a la difusión del IPC nacional, uno de los indicadores seguidos con atención por analistas y operadores del mercado fue el correspondiente a la Ciudad de Buenos Aires. Según informó el Instituto de Estadística y Censos porteño, la inflación de mayo fue de 2,1%.

El resultado representó una desaceleración respecto del 2,5% registrado en abril y del 3% observado en marzo. Con ese dato, el indicador porteño acumuló una suba de 14% en los primeros cinco meses del año y una variación interanual de 33,1 por ciento.

De acuerdo con el informe de la Ciudad, las principales incidencias provinieron de alimentos y bebidas no alcohólicas, vivienda, salud y educación. Dentro de esos rubros se destacaron las variaciones en alimentos, alquileres, expensas, medicina prepaga y cuotas escolares.

Las mediciones porteñas suelen ser utilizadas por el mercado como una referencia preliminar para anticipar la tendencia que luego exhibe el Índice de Precios al Consumidor nacional. Por ese motivo, el dato de mayo fortaleció las expectativas de una inflación cercana al 2% para el conjunto del país.

El informe difundido este jueves por el Indec permitió además observar la evolución de cada una de las divisiones que integran la canasta de consumo. Los datos mostraron el comportamiento de los distintos componentes que explicaron el resultado general del mes y ofrecieron una radiografía detallada de la dinámica de precios registrada durante mayo.

La publicación del IPC correspondiente al quinto mes del año también constituyó una nueva referencia para las proyecciones que realizan consultoras privadas, bancos y analistas sobre la trayectoria de la inflación durante los próximos meses. El comportamiento de los alimentos, los servicios, los precios regulados y los componentes estacionales continuará bajo seguimiento por parte del mercado en las próximas mediciones.

 

Infobae

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