Los trabajadores nucleados en la Federación de Estibadores Portuarios Argentinos (FEPA) advierten que el conflicto podría escalar con un paro total en todos los puertos del país.
La Secretaría de Trabajo y Seguridad Social de Entre Ríos dictó la conciliación obligatoria en el conflicto colectivo de trabajo que involucra a la empresa Urcel Argentina S.A. y al Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA) - Puerto Concepción del Uruguay, en el marco de la Ley Nacional N° 14.786.
La medida fue adoptada ante la situación de tensión generada en el puerto local, que había derivado en el anuncio de posibles medidas de fuerza y en denuncias vinculadas al reconocimiento sindical, la asignación de personal y el cumplimiento del convenio colectivo de trabajo vigente, se publicó en el portal oficial del gobierno de Entre Ríos.
Con el objetivo de preservar la paz social, garantizar la continuidad de una actividad estratégica para la economía regional y promover instancias de diálogo, la conciliación obligatoria regirá por 15 días hábiles, a partir del lunes 26 de enero de 2026.
Durante este período, el sindicato deberá dejar sin efecto toda medida de acción directa, asegurando la normal prestación de tareas, mientras que la empresa deberá abstenerse de aplicar represalias de cualquier tipo al personal involucrado en el conflicto.
Asimismo, la Secretaría convocó a ambas partes a una audiencia de conciliación que se realizará el martes 10 de febrero de 2026, a las 11, en la sede del organismo en la ciudad de Paraná, debiendo concurrir con representantes con poder de decisión suficiente.
Se teme escalada nacional
El conflicto desatado por la empresa Urcel SA, “al desconocer al sindicato y precarizar el trabajo local en Concepción del Uruguay”, llevó a la Federación de Estibadores Portuarios Argentinos (FEPA) a declarar estado de alerta y posible paro total nacional en todos los puertos argentinos, en respaldo a los estibadores entrerrianos que denuncian explotación laboral.
Así lo informaron este lunes por la mañana donde se da cuenta de que el paro total de actividades, en el Puerto de Concepción del Uruguay, comenzó este domingo y “se profundiza y coloca a todos los puertos de Argentina al borde de una paralización nacional debido al accionar de la empresa Urcel SA”.
Paro total en puerto de Concepción del Uruguay
Acusan a esa compañía de “generar el conflicto al no reconocer al Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA) local como entidad gremial legítima, marginando a los estibadores entrerrianos (quienes se encuentran entre los peores pagos del país en el sector portuario) y trayendo personal de otras localidades sin experiencia para desplazar la mano de obra local, precarizar condiciones y vaciar de trabajo al puerto entrerriano”, precisaron en el mismo comunicado, publicó el portal Entre Ríos Ahora.
Las protestas incluyen bloqueos de accesos, manifestaciones en el ingreso al puerto y paralización completa de la operatividad. Los trabajadores denuncian prácticas antisindicales, exclusión del sistema de rotación, pagos por debajo de lo establecido en convenio y un intento sistemático de explotación que atenta contra el derecho al trabajo de los estibadores y sus familias, dependientes de la actividad portuaria.
Apoyo nacional
La Federación de Estibadores Portuarios Argentinos (FEPA), con su secretario general Marcelo Osores presente en el lugar junto a los trabajadores entrerrianos, acompaña las medidas de fuerza y advierte que, ante la amenaza empresarial de dejar a los trabajadores sin su tarea y no reconocer su legítima organización sindical, se declara en estado de alerta y posible paro total nacional en todos los puertos del país.
De no haber respuestas concretas y frente al accionar de la empresa uruguaya, la FEPA avanza con esta medida de fuerza a nivel nacional en defensa de los compañeros del SUPA Puerto de Concepción del Uruguay.
Explotación y vaciamiento
Según la federación, la firma no solo desconoce al sindicato legalmente constituido, sino que avanzan en la contratación de trabajadores provenientes de otras localidades, sometidos a explotación, con el único objetivo de vaciar de trabajo al puerto local. Esta práctica atenta directamente contra el derecho al trabajo de los estibadores de Concepción del Uruguay y de sus familias, que dependen de la actividad portuaria para vivir.
La FEPA califica el accionar de Urcel SA, empresa de capitales uruguayos, como precarizador y antisindical, vinculándolo a un patrón de vulneración de derechos que podría extenderse si no se resuelve. El SUPA cuenta con representación gremial oficial y autoridades electas democráticamente, lo que hace injustificable la postura empresarial.




