Adriana Nechevenko aseguró que el jefe de Gabinete planea pagar la deuda de su departamento en Caballito con la venta de otro inmueble que también fue hipotecado.
La escribana Adriana Nechevenko habló por primera vez sobre las operaciones de compraventa del jefe de Gabinete Manuel Adorni, investigadas en la Justicia por presunto enriquecimiento ilícito.
El funcionario quedó en la mira por al menos tres transacciones: la hipoteca de un departamento en Parque Chacabuco, la compra de otro inmueble en Caballito y la adquisición de una casa en Exaltación de la Cruz.
Según explicó Nechevenko en Infobae en Vivo, ella intervino en las tres operaciones y en ninguna pidió información sobre el origen de los fondos porque lo conoce a Adorni hace 25 años, cuando compartieron funciones en una empresa privada. Además, resaltó: “No estoy obligada a pedir el origen del dinero”.
Nechevenko informó que Adorni hipotecó su departamento de Parque Chacabuco para comprar la casa en el country Indio Cuá, el 15 de noviembre de 2024, y aseguró que dos mujeres, una policía retirada y su hija, le prestaron USD 100 mil al economista con una tasa de 11% anual.
Si bien no recordaba el tiempo fijado para devolver el capital, la profesional dijo que Adorni cumple regularmente con el pago de los intereses acordados e introdujo un dato novedoso: “Yo le presenté a las prestamistas”.
La escribana contó además que el jefe de ministros planea pagar con la venta del inmueble de Parque Chacabuco otra hipoteca que trabó a una tasa de 0% para comprar el departamento de Caballito en el que vive actualmente.
En esta operación, quienes le prestaron el dinero fueron dos jubiladas. Según Nechevenko, el jefe de Gabinete es amigo del hijo de una de ellas y por eso accedieron a condiciones de financiamiento muy beneficiosas en comparación a lo que sucede habitualmente en este tipo de operaciones.
La escribana aclaró que la compra del departamento de Caballito no se hizo en cuotas mensuales, como había trascendido, sino mediante una hipoteca por saldo de precio. “Nunca hubo cuotas, tiene un plazo de pago que es un año desde el momento en que se firmó para pagar todo junto”, explicó.
Sobre esa compraventa, aseguró que las vendedoras fueron acercadas por el propio Adorni. “Él, siempre la relación la trajo él”, sostuvo. Luego precisó que una de las mujeres que vendió el inmueble tenía un hijo amigo del jefe de Gabinete: “El hijo de una de las vendedoras es amigo de Adorni. Los chicos van al mismo colegio”. Para la escribana, ese vínculo ayudó a explicar las condiciones del acuerdo: “Por eso es más lógico el tema de que no hay intereses y demás”.
Nechevenko también se refirió a la compra de la casa en el country Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz. Allí aseguró que Adorni pagó “con una transferencia” y corrigió versiones previas sobre el monto. “La paga con una transferencia, una parte, sí, fijo, creo que fue todo con transferencia”, afirmó. Cuando le mencionaron que habían sido USD 20 mil, respondió: “No, no fue por 20 mil dólares la transferencia de Indoqua”.
Consultada sobre el esquema de pago de ese préstamo, explicó: “Paga solo el interés”. Aunque no recordó con precisión el plazo, estimó que podría ser de dos años y remarcó que las partes podían renegociar condiciones. “Después hay acuerdo donde, bueno, puede cancelar antes”, dijo.
La escribana sostuvo que nunca consideró sospechosas las operaciones del funcionario y rechazó que hubiera motivos para pedir documentación adicional sobre el origen de los fondos. “No me pareció sospechosa nunca. Si a mí una operación me resulta sospechosa, no la hago”, aseguró. En ese sentido, defendió su decisión de no exigir mayores respaldos al jefe de Gabinete: “Yo personalmente no le pedí nada porque sabía que Adorni iba a pagar. O sea, estoy absolutamente segura”.
Nechevenko también reveló que en los 15 años previos no había intervenido en operaciones inmobiliarias del funcionario. “Nada. Justo ninguna”, respondió cuando le preguntaron si antes había participado en compraventas de Adorni. Sobre la seguidilla de transacciones recientes, atribuyó parte de la decisión de mudarse a motivos de seguridad. “Miró (la calle) fue porque se tenía que mudar por un tema de seguridad. Asamblea es un edificio muy grande, demasiados vecinos. Habían tenido problemas de que los molestaban de más”, afirmó.
En otro tramo de la entrevista, confirmó que habló con Adorni después de que estallara el caso, aunque evitó dar detalles sobre esas conversaciones. “Sí, claro que hablo. Lo conozco hace veintipico de años. Para mí es Manu”, expresó. También dijo que el funcionario no le hizo sugerencias sobre qué declarar ante la Justicia: “No me sugirió nada”.
Sobre su paso por Comodoro Py, explicó que regresó para entregar documentación vinculada a las operaciones. “Me comprometí a llevar hoy documentación que me habían pedido”, indicó. Sin embargo, aclaró que no llevó el teléfono celular que le habían mencionado durante su declaración porque “lo dejé en el auto”.
Al cierre, justificó su presencia en el programa con la intención de aclarar versiones que consideró erróneas. “Acepté hoy para justamente poder aclarar de que sí, que las cosas están bien hechas, poder aclarar estas dudas o suspicacias o malos entendidos y mala información”, concluyó.







