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Adelantamiento, reelecciones y crisis social

La fecha de elecciones en Entre Ríos -que por ley provincial debería ser entre mayo o junio del año próximo- fue uno de los temas que trató el gobernador Rogelio Frigerio, en los últimos días, en reuniones en Casa Rosada, en Buenos Aires. Las elecciones presidenciales están fijadas constitucionalmente para el 24 de octubre de 2027, pero desde el poder central ya se admitió que evalúan adelantarlas a mayo de 2027, aunque eso choca con un tope legal: el artículo 95 de la Constitución Nacional, tras la reforma de 1994, establece que las elecciones presidenciales deben realizarse dentro de los 60 días previos a la conclusión del mandato en curso. Sin reforma constitucional, lo máximo que se podría adelantar la nacional es al 10 de octubre de 2027. El plan B del gobierno es empujar adelantamientos provinciales que funcionen como una “corriente ganadora” antes de octubre.

La estrategia arrancó con dos nombres: Alfredo Cornejo, de Mendoza, y Rogelio Frigerio, quienes se comprometieron a adelantarlas y competir con el sello libertario. Insistimos, en Entre Ríos es por ley el adelantamiento. La reunión la condujeron la secretaria general, Karina Milei, el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem, y el ministro del Interior, Diego Santilli. La misma lógica se busca aplicar con Leandro Zdero, en Chaco, y Claudio Poggi, en San Luis, quienes también evaluarían anticipar elecciones. La Casa Rosada sondea también a Marcelo Orrego (San Juan), Carlos Sadir (Jujuy), Rolando Figueroa (Neuquén), Alberto Weretilneck (Río Negro), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Ignacio Torres (Chubut), aunque “muchos de esos gobernadores mantienen autonomía y evitan compromisos anticipados. O al menos negociarán cada gesto con La Libertad Avanza”.

Desde el armado libertario remarcaron que el espacio postergará las definiciones para después del Mundial 2026 que iniciará el 11 de junio y culminará el 19 de julio de este año. Es decir, recién sabremos fechas concretas a partir del segundo semestre de 2026. Hay una condición política que el gobierno nacional puso sobre la mesa: de la única manera que la Casa Rosada vería con buenos ojos el adelantamiento electoral es si el oficialismo provincial compite en alianza el sello violeta.

En paralelo, el propio Javier Milei anunció que enviará la reforma electoral al Congreso de la Nación para que pueda ser tratada este año. El proyecto incluye la eliminación de las PASO, cambios en el financiamiento y la aplicación de Ficha Limpia, un tema al que le vienen disparando en el gobierno entrerriano. El proyecto de ley de ética pública propuesto por el oficialismo, que contempla Ficha Limpia, tuvo media sanción en Cámara de Diputados de la provincia, pero en el Senado no se consigue los números de la oposición para su tratamiento. Nunca más se avanzó. Claro que si ello se concreta, Frigerio debería cortar los acuerdos políticos con el titular de UPCN, José Allende (reelecto una vez más, en estos más de 35 años de mandato) o con el intendente de Santa Elena, Domingo Daniel Rossi, con quien se reunió en los últimos días. Ambos están con causas de corrupción a su alrededor, e incluso con una condena, como el caso de Rossi.

La preocupación del gobierno nacional por adelantar las elecciones en territorios provinciales y también en lo nacional es por el descenso abrupto que se está produciendo en casi todo el país, de la figura de Milei, según las diversas encuestas de este mismo abril. La pérdida de apoyo se concentra en los sectores medios y bajos, donde la caída del poder adquisitivo y el aumento de la pobreza golpearon con más fuerza. Entre los votantes de menores ingresos, la imagen negativa de Milei alcanza el 72%. En los sectores altos, en cambio, el Presidente conserva un apoyo del 45%. En Entre Ríos, Milei todavía tenía en febrero una imagen positiva superior a la de Axel Kicillof, pero fue descendiendo entre marzo y abril. El descenso tiene dos epicentros claros (AMBA y Córdoba), una erosión significativa en Mendoza y Santa Fe, y un rechazo históricamente alto que se mantiene o crece en Norte Grande y Patagonia.

Lo que sí está cada día más claro en el oficialismo entrerriano -aunque nunca se lo anunció-, es que Rogelio Frigerio irá por la reelección en Entre Ríos y que el oficialismo no tendrá ninguna alternativa libertaria, como se especulaba a principios de este año. De hecho, en las encuestas, la figura de Frigerio hoy por hoy está por encima de la de Milei y eso se quiere aprovechar electoralmente.

 

 

Del otro lado, gobernadores opositores también evalúan adelantar para capitalizar el malestar económico y dañar al oficialismo. Los mencionados son Axel Kicillof (Buenos Aires), Ricardo Quintela (La Rioja), Gustavo Melella (Tierra del Fuego), Gerardo Zamora (Santiago del Estero), Gildo Insfrán (Formosa). Un dato clave que ya está en marcha: el exgobernador sanjuanino Sergio Uñac envió una carta al PJ proponiendo una interna peronista antes de fin de año. Con las PASO eliminadas, el juego de adelantamientos se vuelve aún más relevante porque las provincias quedan como casi único escenario de “elección anticipada” competitiva antes de octubre.

Y el cronograma electoral previsto no deja de ser un problema para la oposición en Entre Ríos, más allá del desgaste de Milei y de alguna erosión en Frigerio. El peronismo no tiene un líder que aglutine a todos los departamentos de la provincia ni que esté demasiado dispuesto a enfrentar la figura del actual gobernador. Tampoco casi nadie quiere hablar del tema, porque lo consideran, ante la aguda crisis que se vive, como una falta de respeto a los vecinos. El tema es que, si las elecciones son en mayo o junio en Entre Ríos, falta un año o pocos días más. En la grilla de referentes aparecen Rosario Romero, José Eduardo Laurito o Guillermo Michel, pero nadie decidió levantar la mano para decir “esta es mi oportunidad”. La intendenta de Paraná, con Frigerio con una reelección, preferiría ir por un nuevo mandato en la comuna y quizás algo similar podría hacer Laurito, como para asegurar dos triunfos claves, teniéndose en cuenta que el presidente comunal de Concordia, Francisco Azcué, también iría por un nuevo mandato y no dudaría en enfrentar a Enrique Tomás Cresto o a Gustavo Bordet, si es que alguno de ellos va por la oposición, aunque el exgobernador remarcó la semana pasada que no quiere volver a la comuna que lo tuvo por dos mandatos consecutivos. Y Michel también apostaría al 2031, entendiendo que el desgaste libertario podría beneficiarlo.

 

 

En las reuniones de Frigerio en Buenos Aires con Karina Milei y Caputo, también analizar el estado de las rutas y la imperiosa necesidad de hacer obras y mantenimiento en los camiones de la provincia, que siguen ocasionando problemas y dolores de cabeza al oficialismo.

El tema también fue central en la última sesión del Senado, que se desarrolló el martes a la tarde/noche y dejó algunas cuestiones dignas de mención. Una vez más, como ha ocurrido al término de sesiones de ambas cámaras, se produce una especie de guerra de comunicados entre el oficialismo y el peronismo.

En esta ocasión fue en relación a un proyecto de ley que crea un Régimen General de Concesiones, que en términos sencillos es una herramienta que allana el camino para concesionar rutas y permite el cobro de peajes para financiar obras y mantenimiento.

No es un proyecto simpático, a nadie le gusta pagar peaje, pero dice el gobierno que es la única manera de que se hagan los arreglos que las rutas demandan.

El proyecto de Ley de Concesiones fue presentado en julio del año pasado por el Poder Ejecutivo y en diciembre recibió media sanción en la Cámara de Diputados, con el acompañamiento del peronismo, que logró introducir modificaciones en el trabajo en comisiones. Pero ayer, sorpresivamente, el bloque del peronismo en el Senado votó en contra de la misma iniciativa por la que habían levantado la mano sus pares diputados.

Ahí en el recinto mucho no se dijo sobre el cambio de postura y las marcadas ausencias que hubo en la oposición, como los casos de Berthet (presidente del bloque), Claudia Silva (esposa de Adán Bahl) y Martín Oliva, pese a que sesionan dos veces al mes. Tampoco se reflejó en la comunicación oficial. Pero esta mañana empezó el fuego mediático.

Uno se pregunta, ¿cuál es la razón por la cual no se debaten los temas en el ámbito político natural para hacerlo que es la Legislatura? ¿Por qué el oficialista Rafael Cavagna no les dice en ese ámbito a sus pares del PJ que “especulan” y son “incoherentes?

¿Por qué el opositor Sanzberro no les dice ahí -en la sesión- a sus pares de Juntos por Entre Ríos que están “imponiendo” una mayoría circunstancial? En la sesión son todos amigos, usan palabras cordiales, pero cuando se apaga la luz, se matan por todos los medios.

Otra pregunta que surge nuevamente es: ¿hay desconexión entre los bloques del peronismo en el Senado y en la Cámara de Diputados? Le hicimos la consulta al diputado Juan José Bahillo cuando estuvo en el programa y lo reconoció, aunque aseguró que estaban trabajando para revertir esta situación. Se ve que no lo están logrando del todo, al menos por ahora.

En la agenda legislativa también se trabajó esta semana en comisiones en la unificación de proyectos para establecer el procedimiento de juicio político, una deuda institucional que lleva casi dos décadas que quedó expuesta con el proceso trunco y lleno de idas y vueltas contra la jueza Susana Medina, que no viajó a la reunión del cuerpo en Gualeguay (debe estar algo cansada, quizás, de tanto viaje por el mundo), pero sigue firme con su prédica de la “Justicia va a los barrios”, donde hay cada vez más situaciones de inseguridad y violencia y falta de respuestas desde el Estado y en especial de quienes deben adoptar las decisiones judiciales.

Hoy también hubo sesión en la Cámara de Diputados y se produjo un cruce sobre los Hogares de Cristo, un tema que tratamos recientemente en este programa. Desde el peronismo se expresó malestar porque no se hizo lugar al tratamiento de un proyecto de resolución respecto del desfinanciamiento de estas instituciones emblemáticas en la lucha contra las adicciones, que se financian con recursos del Sedronar que no estarían llegando.

El diputado libertario Roque Fleitas recogió el guante, contó que se había comunicado con funcionarios nacionales para interiorizarse del tema y que le dijeron que en lo que va del año se enviaron 400 millones de pesos a los Hogares de la provincia. También aseguró que no hay intención de desfinanciarlos ni de cerrarlos, que era el planteo del peronismo.

Esperemos que esto sea así porque estos hogares cumplen un rol crucial en tiempos como los actuales. Recordemos que el creador de estas instituciones fue el Papa Francisco cuando era el arzobispo Jorge Bergoglio. En estos días se cumplió un aniversario de su muerte y los políticos no escatimaron frases y fotos en redes sociales.

Sepan que con eso no alcanza. Que se honra su memoria, asegurándose de que los recursos lleguen, visitando estos lugares a ver qué se necesita, gestionando y estando presente.

Hablando de la realidad que nos golpea, los datos de la Universidad Católica Argentina (UCA) son devastadores: casi 6 de cada 10 niños son pobres en Argentina y el 30% sufre inseguridad alimentaria. En Paraná no hace falta que nos lo diga la UCA. Basta con salir a la calle en cualquier barrio o incluso en el centro.

Y a la falta de techo y al hambre -como venimos diciendo- le siguen la violencia y la muerte. Lo hemos vivido en otros tiempos y lo empezamos a ver cada vez más seguido. En las últimas horas una mujer en situación de calle fue encontrada sin vida en un vagón del ferrocarril de Paraná. Antes, en la Plaza Ramírez un hombre apuñaló a otro, también en situación de calle, que lucha por su vida en el hospital. Y las situaciones de estas personas siguen creciendo. Son entre 400 y 500 en Paraná, según datos extraoficiales (con presencias de gente de otras provincias o de otro país, como Brasil) y algo parecido sucede, en menor medida -pero también preocupante- en Concordia, Gualeguaychú, Concepción del Uruguay y Gualeguay, entre otras ciudades.

Ante este panorama de deterioro social, no sorprende la caída en la imagen de Javier Milei para cuya constatación tampoco se necesitan demasiadas encuestas y alcanza con escuchar lo que se dice en la calle. No en las redes sociales: en la calle, donde están las personas de carne y hueso.

(*) Editorial compartida en el programa “Cuestión de Fondo” (Canal 9, Litoral) del miércoles 22 de abril de 2026.

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