El cuerpo docente de la Escuela Nacional de Experimentación y Realización Audiovisual (Enerc), institución educativa pública dependiente del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa), comenzó el pasado miércoles 13 de mayo un paro por tiempo indeterminado con cese total de actividades. La medida de fuerza afecta de manera directa a la sede de la región AMBA y a todas las extensiones donde se dicta la carrera de Animación en el territorio nacional. Según informaron los representantes del sector, la huelga se estableció con el objetivo de exigir al Incaa y a la rectoría del establecimiento el cumplimiento de una serie de requerimientos laborales y económicos urgentes, luego de haber mantenido diversas reuniones con las autoridades que resultaron infructuosas para resolver el conflicto.
Entre los puntos principales que motivaron el plan de lucha se encuentra el pedido de actualización del valor de la hora cátedra para los instructores titulares y una suba del porcentaje correspondiente a las horas cátedra de los ayudantes de cátedra. Asimismo, los trabajadores demandan la revisión integral del nuevo régimen de asignación de horas implementado a comienzos del ciclo lectivo y una auditoría sobre los descuentos salariales aplicados en los últimos meses, los cuales, según los afectados, se debieron a errores de planificación y liquidación ajenos al personal.
Durante la asamblea interclaustro celebrada el mismo miércoles del inicio de la medida, la comunidad educativa votó de manera unánime el pedido de renuncia del actual rector de la Enerc, argumentando una falta de comunicación sostenida con los diferentes estamentos que componen la escuela.
Los docentes recordaron que es la primera vez en los 60 años de trayectoria institucional de la Enerc que el claustro de profesores se ve obligado a determinar una huelga de estas características. Los trabajadores señalaron que al inicio del año se aplicó una reestructuración horaria que redujo un 17% los haberes de los ayudantes, agravando una situación salarial preexistente donde se calcula una pérdida del poder adquisitivo superior al 55% para los profesores titulares y de más del 62% para los ayudantes durante la actual gestión del Incaa.
A fines del mes de abril, tras dos semanas de protestas activas, los delegados gremiales de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) lograron concertar una entrevista con el presidente del Incaa, quien tiene la máxima responsabilidad sobre el presupuesto de la escuela, pero la semana pasada recibieron la confirmación oficial de que no se otorgarán nuevas actualizaciones ni se revisarán los porcentajes disminuidos.
La situación de vulnerabilidad presupuestaria también repercute en el carácter federal de la institución, generando particular preocupación lo que sucede con la sede NEA ubicada en la provincia de Formosa. Dicho espacio, que fue la primera sede regional inaugurada hace una década, atraviesa un panorama incierto luego de que el Incaa rescindiera el convenio de partes el año pasado, lo que obligó a la provincia a cambiar la escuela de órbita ministerial, resultando en la ausencia de nuevos ingresantes para el presente ciclo lectivo y en la no renovación de contratos de la mayoría de los egresados que cumplían tareas técnicas.
En el resto de las delegaciones provinciales se denunció una reducción de 50 a 35 horas en el reconocimiento de los viáticos para los instructores que viajan a dictar clases presenciales, sumado a las deficiencias edilicias y tecnológicas para garantizar la bimodalidad.
En lo que respecta a la carrera de Animación, los huelguistas detallaron que durante el actual cuatrimestre se perdió una docena de puestos de ayudantes, lo que derivó en la conformación de aulas virtuales sobrepobladas con hasta 50 estudiantes distribuidos en cuatro ciudades del país de forma simultánea, mientras que los ingresos de los docentes de dicha especialidad se redujeron a la mitad.
Por tales motivos, los docentes volvieron a ratificar su posición, por lo que mantendrán el cese de las tareas hasta que se formalice una convocatoria a una mesa de diálogo por parte de los funcionarios responsables.






