Casi una década de la Asociación Litoraleña de Blues

El blues como ritual colectivo

Edición
1170

Por Gabriela Gómez del Río

La Asociación Litoraleña de Blues (ALBlues) sostiene en Paraná una escena musical que comenzó a gestarse hace casi diez años entre recitales, encuentros y largas noches de jam. Lo que empezó como un vínculo entre bandas locales terminó convirtiéndose en una comunidad atravesada por una misma manera de entender el blues: una música popular y viva.

La historia comenzó a fines de 2016, cuando distintos proyectos de la ciudad coincidían en búsquedas similares. El músico e integrante de la ALBlues, Alejandro Bravo, recuerda que en aquel momento existían bandas como Los Pérez Tocan los Blues, Under Blues Bagres y Luces Bajas, grupos que compartían escenarios, músicos y la curiosidad por las raíces afroamericanas del género.

“La Asociación Litoraleña de Blues nació en diciembre de 2016 con la idea primal de llenar un vacío que veía que faltaba”, señaló el cantante y guitarrista a ANÁLISIS. “Había tres bandas trabajando en ese momento y pensé una forma cooperativa de mover la escena. Cuando a uno se le ocurriera una idea o quisiera producir algo, que todos trabajemos para difundir esta forma de hacer blues”.

La idea de organizarse apareció también por necesidad. Sostener recitales, producir ciclos o traer músicos invitados implicaba un trabajo demasiado grande para una sola banda.

“Veía que era muchísimo laburo para una sola banda, entonces pensé que sería mejor elaborar todo de manera cooperativa”, explicó.

Los inicios

La llegada del histórico bluesman estadounidense Tail Dragger a Paraná, también en 2016, terminó de consolidar el nacimiento de la asociación. Inspirados en los antiguos festivales europeos de blues organizados por Willie Dixon, los músicos locales montaron un ensamble estable que acompañaba a distintos artistas invitados.

“Ahí nació la idea de hacer un ensamble y todas las bandas terminamos confluyendo en el ensamble de la ALBlues que quedó hasta el día de hoy”, contó Bravo.

Entre recitales y ensayos, el grupo fue encontrando una identidad propia. Desde el comienzo, la ALBlues apostó a una mirada más tradicionalista del género, ligada a las raíces folclóricas del blues afroamericano y menos asociada al virtuosismo instrumental del blues rock británico.

“Sentíamos que faltaba cultivar el blues de una forma más tradicionalista y folclórica. Siempre intentamos rescatar esa parte del blues afroamericano, donde la canción y la voz tienen mucho peso. La idea era volver a cierto sonido más ligado a las raíces”, comentó.

 

(Más información en la edición gráfica de la revista ANALISIS, edición 1170, del día 21 de mayo de 2026)

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