Investigan a countries fluviales del sur entrerriano
Los interrogantes abiertos por la construcción sin autorización de barrios náuticos en el sur de la provincia llegaron a la Justicia Federal. A través de una denuncia penal que se presentó en Juzgado de Gualeguaychú, a cargo de Hernán Viri, se solicitó que se abra una investigación por la posible comisión de los delitos de daño ambiental, falsedad ideológica y omisión de control por los loteos “Isla Victoria Paraná Guazú” y “Sagastume”, ubicados en el departamento Islas del Ibicuy. Según supo ANÁLISIS, en los primeros requerimientos judiciales se ordenó pedidos de informes para conocer la delimitación territorial que ocupan estos proyectos de urbanización en Villa Paranacito y los cursos de aguas que se verían comprometidos.
Por Silvio Méndez
En una denuncia ratificada en sede judicial durante el pasado abril, el abogado Ricardo José Luciano, en representación del productor Carlos Humberto Cadoppi Frigerio, se presentó para solicitar una investigación sobre “Isla Victoria Paraná Guazú” y “Sagastume”, dos barrios náuticos que se encuentran en avance sin cumplir los requisitos correspondientes. Ambos desarrollos inmobiliarios –por el momento son estos los identificados–, “se encuentran dentro del humedal protegido de la zona denominada Delta Del Paraná”, señaló el letrado entre las principales características que ameritan se guarden ciertos parámetros precautorios que, aparentemente, no se han cumplido. También se tiene en cuenta la Ley provincial Nº 9.718 que crea la “Reserva de los Pájaros y sus Pueblos Libres”, por la cual se protege todos estos ecosistemas en los departamentos Islas del Ibicuy, Gualeguaychú y Uruguay.
Dado el carácter que reviste la zona donde se emplazan los barrios náuticos y la vulnerabilidad a las intervenciones que modifican su topografía, se invoca la protección de un amplio marco normativo. En este orden, de acuerdo al razonamiento que impulsa la demanda, el presidente municipal de Villa Paranacito no tienen poder de autorización para habilitar la construcción de barrios náuticos en su jurisdicción, a no ser que se incumplan las prerrogativas ambientales provinciales y nacionales. Esto es lo que hizo en su cuarta gestión el intendente César Eduardo Melchiori, quien otorgo en enero del 2026 un Certificado de Aptitud Ambiental a “Isla Victoria Paraná Guazú”, cuando el barrio ya está instalado y con lotes vendidos. Asimismo, Luciano señala que “pese a la ilegalidad de ambos barrios náuticos”, los organismos de control provinciales tampoco cumplieron con lo que la normativa manda: la clausura “in limine” (desde su inicio) y que ordene la “inmediata” recomposición ambiental. En este orden, se tiene como referencia jurisprudencial el caso del barrio privado “Amarras” de Gualeguaychú, donde la Corte Suprema de Justicia de la Nación ordeno, el 11 de julio de 2019, su desmantelamiento y recomposición ambiental en expediente Nº 5.916 caratulado “Majul, Julio Jesús c/Municipalidad se Pueblo General Belgrano y Otros-Acción de Amparo”.
Posteriori
En caso del loteo “Isla Victoria Paraná Guazú” se llamó la atención que, luego que se haya denunciado su situación irregular a través de la prensa en abril de 2025, intervino la Secretaría de Ambiente de Entre Ríos. Tal como informó ANÁLISIS, tras hacerse público que este coqueto emprendimiento se llevaba adelante sin ningún estudio de impacto ambiental, ni solicitud de autorización para el inicio de trabajos presentado en los organismos provinciales, se ordenó el cese de las labores hasta tanto cuente con los permisos correspondientes aprobados o se los regularice administrativamente. Luciano entiende que resolución constituye “una ilegalidad per se” y que este emprendimiento también conocido como “la Venecia entrerriana” tendría que haber clausurado de inmediato. Por el contrario, “la no clausura habilitó a los ‘dueños’ del mentado barrio a que se presentaran ante la Secretaría de Ambiente para iniciar un ‘extemporáneo’ Expediente N° 3211633, (cuando) no había lugar para dar curso al mentado expediente”, argumentó.
“La Venecia de Entre Ríos” finalmente presentó su Estudio de Impacto Ambiental (EIA). “Inexplicablemente se le dio lugar en la Secretaría de Ambiente”, se quejó Luciano que insiste que tendría que haberse rechazado in limine. “Pero no, le dieron curso, avalando el daño ambiental producido y el incumplimiento de toda la normativa legal”, lamentó el profesional, poniendo como ejemplo de modus operandi que siguen los inversores inmobiliarios es igual al del caso de country “Amarras”, en Pueblo General Belgrano: “Las empresas van a los hechos consumados y las autoridades avalan todo.
“Manzanar” en el Delta
Con respecto al otro barrio náutico, el “Sagastume”, así como otros “que puedan surgir en la investigación a realizarse se encuentran en zonas naturales protegidas”, se insistió como la principal falta que “nunca podrán ser habilitados por las autoridades municipales”.
(Más información en la edición gráfica de la revista ANALISIS, edición 1170, del día 21 de mayo de 2026)






