Cinco hospitales, mismas droguerías y precios que se triplican

Los medicamentos de la discordia

Edición
1170

El análisis de 25 planillas comparativas oficiales de licitaciones privadas y concursos de precios celebrados entre el 6 de abril y el 6 de mayo de 2026 en cinco hospitales públicos provinciales muestra que el mismo medicamento, vendido por el mismo proveedor, se adjudicó a precios distintos en cada efector y en la misma quincena, según un relevamiento de esta revista. Sólo el Hospital Central San Martín de Paraná adjudicó en ese período compras por 178.418.953 pesos; el Hospital J. J. de Urquiza de Concepción del Uruguay por 154 millones; el Hospital San Antonio de Gualeguay por 102 millones. Si los cinco hospitales hubieran comprado al mejor precio que cada uno consiguió, los entrerrianos habrían ahorrado, sólo en abril y mayo y en los 63 medicamentos cruzados con datos completos, no menos de 18,4 millones de pesos. Detrás del negocio de algunas droguerías aparecen referentes gremiales y avales políticos. Y un negocio millonario de una empresa de transporte para su distribución. Lo licitado se tendrá que pagar durante un año. Pero desde el gobierno señalan que ahora comenzará a funcionar la compra centralizada, lo que no es garantía absoluta de mejor control. “Nos costó, pero lo pondremos en práctica en las próximas licitaciones”, dijo a ANALISIS el ministro Daniel Blanzaco.

 

Daniel Enz

Las planillas que sustentan este trabajo llegaron a esta redacción por una vía inusual: un proveedor anónimo del propio sector farmacéutico, preocupado por lo que estaba viendo en distintas adjudicaciones, sin contacto político ni gremial, decidió acercar la documentación con la expectativa de que un cruce sistemático permitiera dimensionar el problema. Son 25 planillas comparativas oficiales, fechadas en abril y mayo de 2026, correspondientes a doce licitaciones privadas del Hospital San Martín de Paraná, nueve concursos de precios del Hospital Centenario de Gualeguaychú, tres licitaciones privadas del Hospital Urquiza de Concepción del Uruguay, una licitación del Hospital San Antonio de Gualeguay y una reposición de stock crítico del Hospital Santa Rosa de Chajarí. La documentación entregada por la fuente, que pidió reserva de identidad, es la misma con la que cada hospital adjudica internamente sus compras de medicamentos, lo que se viene realizando hace ya varios años, por la independencia que tiene cada nosocomio en esta provincia. 

La metodología aplicada fue tomar el precio unitario de la oferta válida más baja, es decir, la oferta adjudicada, en cada renglón de cada planilla. Cuando la planilla informaba sólo el total, como ocurre en Chajarí, se reconstruyó el precio unitario dividiendo por la cantidad demandada. Los nombres comerciales se descartaron y se trabajó sobre el principio activo, la dosis y la presentación, para que la comparación no se viera contaminada por marcas distintas. Cuando dos renglones contenían el mismo principio activo pero presentaciones diferentes —comprimidos versus ampollas, cápsulas versus suspensión, frasco gotero versus frasco bidón—, se mantuvieron separados. Sobre 974 renglones procesados se identificaron 68 medicamentos comparables entre al menos dos hospitales. En 18 de esos 68 la diferencia entre el precio más bajo y el más alto supera el 30 por ciento; en diez supera el 50; en cuatro casos el efector que paga más paga el doble o más que el que paga menos.

El caso más impactante, por la magnitud del salto y porque se trata de un medicamento de uso masivo, es el del Sulfato ferroso 200 miligramos comprimidos. El Hospital San Martín, en la licitación privada N° 421 del 6 de mayo, lo adjudicó al laboratorio Novarum a través de Distribuidora Urquiza, a un precio unitario de 58 pesos con 35 centavos. En la misma franja temporal, el Hospital J. J. de Urquiza de Concepción del Uruguay lo compró a 201 pesos y el Hospital Centenario de Gualeguaychú a 214 pesos con 50 centavos. La diferencia entre Paraná y Gualeguaychú es de 156 pesos por comprimido o, dicho de otra manera, un 268 por ciento más. Si los tres hospitales hubieran pagado el precio que consiguió San Martín, el Estado entrerriano habría ahorrado, sólo en este renglón y sólo en estas compras, 624.600 pesos, lo que equivale al 51,7 por ciento del gasto efectivamente realizado en sulfato ferroso por los tres efectores.

El segundo caso es el del Carvedilol 12,5 miligramos comprimidos, un beta-bloqueante de uso crónico en pacientes con insuficiencia cardíaca e hipertensión. El hospital San Martín lo adjudicó a Rodahl SRL, con marca Rospaw y vencimiento diciembre de 2026, a 18 pesos con 40 centavos por comprimido. Chajarí lo compró a 40 pesos con 70 centavos. Es un 121 por ciento más por un comprimido de la misma marca, en el mismo mes. El tercer caso es el de la Cefazolina 1 gramo frasco ampolla, antibiótico betalactámico de primer escalón en cirugías y profilaxis. El San Martín lo adjudicó a Klonal a 1.090 pesos. Centenario, Urquiza y Gualeguay lo compraron al mismo Klonal entre 1.815 y 1.980 pesos. La diferencia llega a 890 pesos por ampolla, un 82 por ciento. El cuarto caso, el del Acenocumarol 4 miligramos comprimido, un anticoagulante oral de uso crónico, repite el patrón: San Martín pagó 70 pesos con 80 centavos a Rodahl-Rospaw; Urquiza y Gualeguay pagaron 127 y 128 pesos respectivamente. Otro 81 por ciento de diferencia, también dentro del mismo mes.

Pero el cuadro no es de un solo signo, y eso es importante para no caer en el simplismo de pensar que un hospital siempre compra bien y otro siempre compra mal. En el caso de la Pregabalina 75 miligramos comprimidos, un anticonvulsivante usado también en dolor neuropático, el San Martín pagó 159 pesos con 34 centavos, mientras Urquiza, Gualeguay y Chajarí compraron el mismo producto al mismo Rospaw entre 78 y 87 pesos. Es decir, el efector grande pagó el doble que los chicos. En el caso del Fluconazol 200 miligramos frasco ampolla, un antimicótico endovenoso de uso en infecciones graves, Centenario obtuvo el mejor precio (2.645 pesos) frente al San Martín y Urquiza, que pagaron 4.316 y 4.250 pesos. Si los tres hospitales hubieran pagado el precio que consiguió Centenario en ese renglón, el ahorro habría sido de 494.700 pesos, un 33 por ciento del gasto. La conclusión no es la de un hospital virtuoso versus otro ineficiente, sino la de un sistema fragmentado donde cada efector negocia por separado, sin precio de referencia que opere como techo y sin un mecanismo provincial que ordene la operatoria.

 

La larga lista de los productos que pagan distinto

El caso del Sevoflurano frasco por 250 mililitros con pico Quick Fill, un anestésico inhalatorio de uso quirúrgico, ilustra particularmente bien el problema, porque la diferencia es enorme en términos absolutos. El hospital San Martín lo adjudicó a Biofarm SRL a 165.000 pesos el frasco. El hospital San Antonio de Gualeguay lo compró a 287.774 pesos. La diferencia, 122.774 pesos por frasco, multiplicada por las decenas de frascos que consume mensualmente un servicio de anestesiología activo, da una idea del orden de magnitud. Y el producto es exactamente el mismo, ABBVIE, en ambos casos. El Sevoflurano no admite genéricos en la práctica: hay un único laboratorio comercializando esa presentación en el país, lo que vuelve aún más relevante la pregunta de cómo se llega a precios tan distintos en hospitales que están a 250 kilómetros uno del otro.

Otros productos donde la dispersión es relevante incluyen la Metformina 850 miligramos comprimidos (54,90 pesos en San Martín contra 82,50 en Urquiza, un 50 por ciento más, con un ahorro potencial calculado en 435.045 pesos sobre el conjunto), el Levetiracetam 500 miligramos comprimidos (286,50 pesos en Urquiza contra 419 en Chajarí), la Loratadina 10 miligramos (25,20 pesos en San Martín contra 35,64 en Chajarí), la Levotiroxina 100 microgramos comprimidos ranurados (225 pesos en San Martín contra 313 en Centenario, con un ahorro potencial sobre los 34.000 comprimidos cruzados de 1.231.020 pesos), la Quetiapina 25 miligramos comprimidos (56 pesos contra 74), la Albúmina humana al 20 por ciento por 50 mililitros frasco (35.950 pesos en Urquiza contra 44.000 en Gualeguay, donde la diferencia absoluta por frasco se vuelve significativa por el alto valor unitario y arroja un ahorro potencial conjunto de 1.145.500 pesos), el Tramadol 50 miligramos comprimido, el Acido fólico 5 miligramos comprimidos y la Metoclopramida ampolla. En todos los casos los proveedores son los mismos o son droguerías que cotizan en paralelo a varios hospitales en la misma quincena. 

 

(Más información en la edición gráfica de la revista ANALISIS, edición 1170, del día 21 de mayo de 2026)

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