Sección

Gastón Bagnat: “Como dijo el gobernador, las reformas estructurales necesitan diálogo, respeto y consenso”

Gastón Bagnat: “Esta es una reforma que esta gestión no la va a ver”.

La reforma previsional impulsada por el gobierno de Rogelio Frigerio ha ingresado en una fase decisiva en la Legislatura provincial y el presidente de la Caja de Jubilaciones y Pensiones de Entre Ríos, Gastón Bagnat, defendió en “Cuestión de Fondo” (Canal 9, Litoral) el proyecto oficial que prometió “equilibrar y balancear” un sistema que, según afirmó, arrastraba “desgastes estructurales” desde hacía décadas. Mientras el acampe docente de AGMER permanecía frente a Casa de Gobierno, Bagnat sostuvo que el conflicto expuso una tensión histórica entre derechos adquiridos y sustentabilidad financiera.

“Los sindicalistas cumplen la función que tienen, que es defender las conquistas”, reconoció. Pero, enseguida apuntó hacia la dirigencia política: “El que no venía cumpliendo su rol era la política, que tendría que haber armonizado esas conquistas en el tiempo y hacerlas sustentables”. En esa línea, consideró que la actual administración había dado el paso que ninguna gestión anterior tomó: “Hacía falta la decisión política de presentar el proyecto”.

Durante la entrevista en “Cuestión de Fondo” (Canal 9, Litoral), el titular de la Caja de Jubilaciones describió un escenario demográfico que juzgó alarmante. Recordó que el sistema tenía 32.000 jubilados en 2002 y que la cifra trepó a casi 67.000 en 2026. “La masa de jubilados creció más de un 100%”, hizo observar. El sector docente, precisó, registró un incremento del 230%. Para Bagnat, el problema no radicó únicamente en el crecimiento vegetativo, sino en “la calidad del aporte” y en la pérdida progresiva de aportantes tras privatizaciones y transferencias al sistema nacional.

“Tenemos un engranaje que se sigue desgastando”, graficó. Y advirtió: “Pensar que dentro de diez años vamos a tener 80.000 jubilados y casi un monto igual de activos hace que tengamos que preparar el sistema para que los pueda absorber”.

Uno de los puntos más sensibles de la reforma fue el cambio en el cálculo del haber inicial. El funcionario defendió la ampliación del período de cálculo -que podría quedar finalmente en 15 años- y sostuvo que el actual esquema provocó una distorsión inédita. “Hoy el promedio de las jubilaciones está entre el 100 y el 110% de lo que cobra el activo; está muy lejos del 82%”, indicó. Según explicó, la combinación entre movilidad y cálculo del haber inicial generó que numerosos pasivos terminaran percibiendo ingresos superiores a los trabajadores en actividad.

El debate también alcanzó a los regímenes especiales de docentes y trabajadores de la salud. Bagnat insistió en que el proyecto no eliminó el derecho a jubilarse antes. “Una docente mujer con 52 años y 25 años frente al alumno se va a poder jubilar. Sí se va a poder jubilar”, enfatizó. Sin embargo, defendió la continuidad de los aportes hasta la edad jubilatoria ordinaria porque, dijo, “el sistema solidario se financia 100% por aportes”.

Frente a las críticas por la caída potencial de ingresos de los futuros jubilados, el funcionario rechazó que una maestra pudiera perder “la mitad” de su salario al retirarse. “No es así. Cada caso es especial”, respondió. Explicó que el cálculo se realiza “cargo por antigüedad” y aseguró que, en términos reales, “estamos casi cobrando de bolsillo lo mismo que se cobraba cuando se estaba como activo”.

En otro tramo de “Cuestión de Fondo” (Canal 9, Litoral), Bagnat defendió el aumento gradual de la edad jubilatoria para nuevos empleados estatales hasta los 68 años. “Es una declaración de futuro”, apaciguó. Y remarcó que la aplicación sería progresiva: “Empieza en 2031 y termina en 2046, con lo cual todo el mundo tiene tiempo para programar su vida”.

Sobre el frente judicial, descartó un escenario similar al de Santa Fe, donde la reforma previsional derivó en una fuerte confrontación institucional. Según sostuvo, el núcleo de la controversia entrerriana se concentró en la movilidad jubilatoria. “La tasa de transferencia y la movilidad la fija el Poder Legislativo”, señaló. Y añadió: “Entendemos que ese punto no corre peligro de ser declarado inconstitucional”.

El funcionario también reconoció el impacto político y social que provocó la discusión. Reveló que en los últimos seis meses hubo 2.000 presentaciones jubilatorias, el doble del promedio habitual. “Hay mucha gente que hoy, por estos motivos, inicia el trámite”, admitió. Incluso confirmó que el organismo comenzó a atender los sábados para absorber la demanda.

Sin embargo, insistió en que la reforma no buscó “ir en contra de nadie… lo que busca es hacer sustentable el sistema para que pueda seguir jubilando”, afirmó. Hacia el final de la entrevista, dejó una frase que condensó la lógica del proyecto oficial: “Si uno realmente quiere hablar de lo previsional y no habla de movilidad, de haber inicial, de edad y de regímenes especiales, está hablando de otra cosa”.

-En este momento hay un acampe en la explanada de la Casa de Gobierno por la reforma previsional, organizada por AGMER. ¿Cómo se siente usted con esto? ¿Se lo esperaban?

- Hoy me crucé con alguno de ellos, con quien tengo muy buen diálogo. El rol de los sindicalistas, de los distintos actores del Estado, lo entiendo y lo respeto. Creo que ellos cumplen con la función que tienen, que es la de defender las conquistas. Y la visión que tengo es que el que no venía cumpliendo su rol era la política, que era quien tendría que haber armonizado esas conquistas en el tiempo, hacerlas sustentables. Y, bueno, de eso creo que se trata este momento, que por primera vez se ha pasado a la etapa de implementación de una solución, que es el proyecto de ley. En definitiva, nosotros en la Caja cumplimos la Ley 8732, y hacía falta -después de haber compartido durante varias décadas el diagnóstico-, haber pasado a esta etapa, que era el ingrediente que estaba faltando, que era la decisión política de presentar el proyecto.

- ¿Qué pasaría con la Caja si mañana Rogelio Frigerio decide retirar el proyecto y no hacer nada con el sistema previsional? ¿Hasta cuándo se podrían seguir pagando las jubilaciones?

-Hay un análisis interesante, una de las placas que yo traje al programa, tiene que ver en cómo evolucionó el sistema en los últimos 20 años. Nosotros vemos que, si hubiéramos hecho en el 2002 un estudio actuarial y hubiéramos tratado de predecir qué iba a pasar en los próximos 20 años; en ese momento, teníamos 32.000 jubilados, y cuando vemos la foto del 2026, vemos que la masa de jubilados creció en más de un 100%, un 105%, estamos en casi 67.000. Dentro de esos aumentos, el sector docente -que es el más numeroso-, creció en 230%, porque los regímenes especiales, al retirarse antes, empiezan a engrosar tempranamente la masa de jubilado. Pero, lo que no vemos en esa foto…. Que nos muestra el desgaste natural del sistema, no vemos el desgaste adicional que se generó por la gestión previsional. No vemos que, en ese mismo lapso, se recibieron docentes nacionales sin los aportes. No vemos que se privatizaron empresas como como el Banco y como la de Energía. Y todos los aportantes pasaron a Nación. Pero, cuando se jubilaban ya les tocaba la Caja otorgante que era de Entre Ríos. Entonces, esos 67.000 jubilados no nos muestran solo un crecimiento vegetativo de la población de beneficiarios, sino cómo se ha deteriorado la calidad del aporte y la alícuota -que va a seguir empeorando-, que es la cantidad de aportante por cada jubilado… no solo va a ir bajando, sino que la calidad del aporte es la que va mermando, en definitiva. ¿Por qué? Porque tanto los regímenes especiales que tempranamente dejan de aportar, aunque en la ley estaba escrito que tenían que seguir aportando; como la calidad del aporte, cuando el aporte es de un docente de 2 horas cátedra, que financia un jubilado de 30 horas cátedra… bueno… esas brechas que por ahí no se ven a priori en las primeras lecturas, son las que marcan estos desequilibrios estructurales que nosotros creemos que tienen corrección: Creemos que se pueden arreglar. Está mensurado, y faltaba la solución, que es el proyecto de ley que busca equilibrar y balancear todo eso y hacerlo sustentable en el tiempo.

-Un punto que genera debate es el cálculo del haber inicial. Hoy es el promedio de 10 años, ustedes querían 30 años, en el proyecto dice 20 años y en la legislatura especulan que se va a negociar en 15 años. ¿Nos puede comentar cómo se hicieron estos cálculos y cuál es el impacto?

-El impacto tiene que ver con esto que decíamos de la calidad del aporte, que no solo hay que ver cuántos activos aportan por cada pasivo, sino la calidad de ese aporte. Entonces, uno se jubila por el máximo de su rango en los últimos 120 meses. Pero, la calidad del aporte que financia ese beneficio no es de la misma categoría. Entonces, el 82% del bruto, que es lo que la ley tiene que consagrar, constitucionalmente lo que se pide es que las jubilaciones y pensiones sean móviles. Después es la Legislatura la que fija la tasa de transferencia, en este caso el 82%, y la movilidad. No podemos entender el cálculo del haber inicial sin complementarlo con la movilidad, que son las dos cosas que están íntimamente relacionadas, y que nos muestran una foto hoy del sistema entrerriano que, el promedio de las jubilaciones es superior al promedio de los activos. ¿Eso qué quiere decir? Que como el 82% es un piso alto, a medida que van surgiendo las paritarias y, sobre todo, esa doble movilidad que tenemos en nuestra ley hasta el día de hoy, hace que se recupere mucho más rápido la jubilación y empiece a superar lo que fue ese haber inicial de lo que cobraba como activo. Bueno, la base de cálculo del haber inicial hace que esta transferencia… como el activo aporta sobre cada paritaria nueva y el jubilado ya no, esta recuperación que tiene la jubilación en relación al activo se va a hacer más gradualmente. En 15 años, que es lo que ustedes acaban de decir y que probablemente sea lo que terminen plasmando en el proyecto, si hay un intercambio. Realmente, el haber se va a recuperar. Pero, más gradualmente. Hay índices que estamos por encima del 100%. O sea, hoy el promedio de jubilaciones, de todos los escalafones, está entre el 100 y el 110% de lo que cobra el activo, o sea, está muy lejos del 82. Bueno, esa es una foto real de los números, no es una interpretación ideológica del sistema, y es la que hay que tratar de hacer sustentable en el tiempo.

 

 

-Los maestros y el personal de salud se van a poder seguir jubilando antes, pero tendrán que seguir aportando hasta la edad de la jubilación común. ¿No le parece que es mucho el impacto de esta medida teniendo en cuenta el sueldo de una maestra o de un enfermero, que sabemos que son bajísimos?

-Estaba en la ley actual, pero no se aplicó nunca. Pero, por algo estaba en la ley. Cuando nosotros vemos ese crecimiento del 230%, o sea, más del doble que lo que crece el promedio del resto de los escalafones, ahí lo que tenemos es que tempranamente dejan de aportar al sistema. El sistema solidario se financia 100% por aportes, o sea, en su gran mayoría el 90% -y es esa merma de años de aporte … a su vez, el crecimiento vegetativo de la cantidad de años que se pagan los beneficios hace que esa brecha se estaba estirando mucho-, y es lo que hay que tratar de compensar. Hay que tratar de financiar con el origen principal de financiación que tiene el sistema, que son los aportes. Entiendo que es un cambio cultural importante. Lo que se busca acá es no cambiar los derechos jubilatorios del régimen especial. Se van a respetar. Una docente mujer con 52 años y 25 años frente al alumno se va a poder jubilar. ¡Sí se va a poder jubilar! Y va a tener que seguir aportando hasta la jubilación por el tiempo que resta de la alícuota del proyecto final.

-Le proponemos una simulación: una maestra de 52 años que hoy cobra 1,5 millones de pesos se jubila. El promedio con la nueva ley será de los últimos 20 años, supongamos que con viento a favor le quede en un millón de pesos. Sobre eso se calcula el 82%, es decir, que le quedarían 820 mil pesos. Y, sobre eso, va a tener que seguir aportando varios años, hasta la edad de la jubilación común, o sea un 19% menos. La cuenta da menos de 700 mil pesos. Es decir, que la maestra va a pasar a cobrar la mitad…

-No es así.. Cada caso es especial. Cada caso es distinto. Pero, el cálculo se hace: cargo por antigüedad. Entonces, por lo general, una persona, vamos a suponer que, en los últimos 15 años, tuvo tres cargos: un cargo en el cual, de los primeros estuvo al 70% de antigüedad en ese cargo. Después pasó a otro cargo en el cual ya tenía el 80%, y después pasó al último cargo en el cual tenía el 90-100 %. Lo que se hace se prorratea. Se prorratea el cargo por la antigüedad a los valores actuales. Sobre el bruto… sobre el bruto, se calcula el 82%, lo que, a la hora de liquidar el haber inicial, es que hablamos que estamos casi cobrando de bolsillo lo mismo que se cobraba cuando se estaba como activo. Bueno, sobre eso tiene que seguir aportando la alícuota que quede finalmente establecida en el proyecto, hasta la edad de la jubilación ordinaria. Hoy la ley lo preveía, entonces, cuando se hizo el decreto en el 2024 agregándole 3 puntos a los que ya estaban jubilados -porque la ley ya lo preveía y por eso se pudo hacer-, hay 7.950 personas que están aportando esos 3 puntos. Esos 3 puntos son unos 240.000.000 de pesos mensuales, son unos 3.000 millones al año, que, si estuvieran aportando la alícuota total, serían 1.600 millones, más o menos, unos 19.000 millones al año. Ya un número que el sistema realmente lo estaba dejando de percibir, jubilando tempranamente y dejando de percibir el aporte. Entonces, esto no es en contra de nadie, esto lo que busca es hacer sustentable el sistema para que el sistema pueda seguir jubilando. No nos olvidemos que hay 120.000 activos que se van a tener que jubilar. Y cuando vemos la foto de que el promedio de las jubilaciones está entre un 10 y un 20% por encima del haber del activo… Bueno… muy lejos del 82%. Eso nos está mostrando cómo la evolución y cómo los anticuerpos que fue generando el sistema, nos están llevando a una situación que hay que corregir, que hay que hacerlo gradualmente, que la jubilación se va a ir recuperando. Y la movilidad es clave en esto, porque es lo más distorsivo.

-En el otro extremo de la escala están los jueces jubilados, que también están en contra y ya alzaron la voz. ¿De cuánto es la jubilación de un ex vocal del Superior Tribunal de Justicia (STJ)? ¿Cómo los afecta la nueva ley?

-Influye la antigüedad en cada caso. Pero, una edad promedio de alguien activo, con alguien jubilado, están parejos, están casi al mismo nivel, el 100%, están en el orden de los 16-17 millones por mes. Con lo cual, si ya partimos de la base, que el 82% de los 17 millones, son 13… no 17… Entonces, ahí es donde empezamos a entender. Para decir algo a favor también del escalafón, la Justicia aporta sobre el 100% del sueldo, o sea, no tienen ningún tipo de código negro ni nada: 100% remunerativo.

- ¿Y cómo los afecta la nueva ley a los ex vocales que salieron a la “patalear”?

-Lo que afecta al escalafón, como a 80 de los de los 90 escalafones de la provincia, es la unificación de la movilidad. O sea, la pérdida de todos esos enganches que tienen, que en el caso particularmente de la Justicia lo tiene y está atado a las Acordadas de la Corte Suprema.

-La edad para los nuevos empleados se eleva 68 años. Pasa a ser la más alta del país. ¿No es mucho?

-A ver. Es una declaración de futuro, más que nada. Es algo que va a empezar a regir dentro de 30 años. Y es a partir de la sanción de la ley. Nosotros hemos cometido un error en estos 30 años: no actualizar los parámetros en base a la evolución demográfica y la evolución vegetativa. Hoy estamos haciendo algunas correcciones en las pensiones, en la invalidez y, sobre todo, en las edades, que, de 110 sistemas jubilatorios del mundo, hoy nuestra edad de la jubilación ordinaria en hombres está en 94, y en mujeres está fuera de rango. Entonces, la realidad es que todos los empleados del Estado, de los 120.000 empleados del Estado, se van a jubilar a los 65 años dentro de 20, o sea, en el 2046 se termina de aplicar la gradualidad. Y a nadie que le falte menos de 5 años le va a cambiar absolutamente nada. Entonces, así como a ningún jubilado el recibo de mayo se le va a tocar y no le va a cambiar absolutamente nada, la gradualidad en las edades para que uno se pueda programar. El resto de las reformas, y las que han introducido reformas en las edades han sido de aplicación inmediata. Acá se va a aplicar una gradualidad que empieza dentro de 5 años, en el 2031, y termina en el 2046, con lo cual todo el mundo tiene tiempo para programar su vida.

- ¿Qué pasa con el régimen de retiro de la Policía? En este proyecto no se toca, ¿pero tienen pensado modificarlo en los próximos meses?

-No. Y la experiencia comparada en todas las reformas previsionales nunca se mezcla con las Fuerzas de Seguridad. Creo que una de las cosas que, de las ideas que quedan para evaluar después de esto, es que también en muchos lugares y en la mayoría de los regímenes la Fuerza de Seguridad, por lo menos, tiene una caja aparte que les ayuda a autorregularse mucho mejor. Pero, no afecta la 8707, que es la ley de retiro de la Policía.

 

 

-En Santa Fe, que recientemente aplicó una reforma previsional, hay una catarata de reclamos judiciales que derivó en una suerte de guerra del gobernador Maximiliano Pullaro con la Corte Suprema. El gobernador terminó recusando a cuatro jueces. ¿Cuánto lo preocupa que se desencadene algo así en Entre Ríos?

-Puntualmente, el tema de Santa Fe es el tope. Nosotros no tenemos ese tema… en el cual han anticipado algunos magistrados o jubilados magistrados tiene que ver con la movilidad. Tanto la Constitución nacional… primero que es un proyecto… no se puede hablar inconstitucionalidad de un proyecto hasta que no esté sancionado. Pero, si fuera sancionado en estos términos, la movilidad, la Constitución nacional y la provincial garantizan que las jubilaciones y pensiones tienen que ser móviles. La tasa de transferencia y la movilidad la fija el Poder Legislativo. O sea, una vez que esté garantizada la movilidad por la ley y esté fijada por el Poder Legislativo, nosotros entendemos que ese punto -que es el que genera más controversia-, no corre peligro de ser declarado inconstitucional.

-La ley autoriza al Poder Ejecutivo a establecer aportes solidarios excepcionales para financiar el sistema cuando existan circunstancias que evidencien desequilibrio. ¿No habría que poner topes, montos, tiempo? Porque también puede aparecer como un cheque en blanco esta situación.

-Entiendo que lo que se puso, que es la alícuota solidaria, es lo que se contempla en esta gestión dentro de estas medidas de corto plazo… tendientes a estabilizar el sistema. No nos olvidemos que nosotros en dos años tuvimos que jubilar a 7.000 personas por un promedio de 1.000.600 pesos. Estamos hablando de más de 11.000 millones por mes que se agregaron a la masa salarial: las 7.000 altas. Hay un desvío de 4,5% todos los años por los ajustes de esas otras movilidades… de cómo afecta esa otra movilidad, que 80 escalafones tienen la posibilidad de otorgar y que después hay que trasladárselo a los jubilados, que no aportaron sobre ese nuevo adicional.

-Los aumentos a los jubilados hoy se efectivizan dentro de los 60 días de otorgados a los activos. Y el proyecto habla de otorgarlos a partir de los 60 días hábiles. No es menor la diferencia y menos en tiempos de bolsillos flacos.

-Entiendo que hay una interpretación semántica que tiene que ser salvada. Por lo general, lo que se entiende como paritaria, que es lo que se traslada y que se transforma en movilidad, tiene que ver con un decreto muy puntual, que hace referencia a un incremento con una incidencia puntual sobre tal mes. Con lo cual eso es lo que nos obliga. Y cuando usted da el aumento en el mes de mayo, pero que se aplica desde abril, tal cual, como dice el decreto, es como hay que aplicarlo. Entonces, los 60 días están siempre contemplados por el proceso que hay que humanamente poder llegar a liquidar. Un municipio tiene que mandar el comprobante que hizo los aportes, el decreto, todos los papeles en regla, y ahí recién se pasa a liquidar. Entonces, siempre se tomaron los plazos de 60 días, como los tienen Anses también y como lo tienen todos, para evitar cualquier contratiempo que no se exponga a amparo por mora por no haber llegado a tiempo con la documentación a hacer la liquidación. Pero, no tiene ninguna intencionalidad de obviar dos meses de pago a los jubilados, y si así estuviera interpretado, habría que hacer la aclaración para que no suceda.

-En estos días nos cruzamos con muchas personas que están en edad de jubilarse, pero no pensaba hacerlo o lo venía postergando por distintas razones.. Y ante esta situación nos han dicho: yo me voy a voy a presentar los papeles, me voy a jubilar por las dudas antes de que salga la ley. ¿Ustedes notaron algún movimiento más intenso en estos días?

-Sí, por supuesto. Hay un mayor movimiento. Primero, hemos jubilado a 7.000 personas: hemos dado 7.000 altas. Lo que implica un número doble de trámites. Entre reconocimiento de servicio, pensiones y las que salen rechazadas. Y después, este 2025, cuando ya se empezó a hablar de la reforma, como pasó en el cambio de gestión, todos los que ya estaban con condiciones y habían cumplido con lo que consideraban era su compromiso con la cuestión anterior, rápidamente intentaron jubilarse y lo lograron hacer. Y hoy están cobrando normalmente. Y hay mucha gente que hoy, por estos motivos de que cree que ya tiene los derechos y que no quiere vivir ese momento de ansiedad o de zozobra de saber si les va a afectar o no, inicia el trámite. De hecho, hasta estamos atendiendo los sábados con turnos para atender la demanda.

- ¿Lo puede traducir en números?

- Y hubo 2.000 presentaciones en estos últimos 6 meses; cuando antes el promedio era la mitad.

-Entiende que es un coletazo de todo esto.

-No, entiendo que es un remanente que hay, porque no cualquiera lo puede presentar. Estamos hablando de un universo de gente que ya tiene cumplidos los derechos jubilatorios. Que por ahí estaba apostando al 85%, y el 85% no va a continuar, porque ya nos cuesta mucho defender el 82% del bruto. El 85% es algo que no se podía seguir sosteniendo. Y, bueno, tiene que ver con eso: con una decisión personal y que no ocultamos los motivos. Creo que parte de este proceso también ha sido poner los temas centrales arriba de la mesa. No esquivar los temas incómodos y refrendar con datos la realidad del sistema: la foto del sistema.

-La emergencia le permite al gobierno poner un límite a las jubilaciones de más de seis millones de pesos. ¿Cuántos son esas jubilaciones? ¿En qué escenario podrían hacer uso de esta facultad?

-A ver… las jubilaciones de más de seis millones de pesos… A pasivos no se a aplicar ninguna medida. Y, soy claro en eso: no se va a tocar absolutamente nada. O sea, el recibo de sueldo de mayo no se va a tocar, no está evaluado. La posibilidad de poner topes está en la parte declarativa. Lo único que se va a hacer operativo es la alícuota solidaria en activos, que, de 3.000.000 para arriba… Hay dos mil personas activas que cobran entre tres y cuatro millones de pesos. Y de cuatro millones para arriba, merma el número muchísimo: es aproximado un 6% de toda la base de activos que está en ese rango. Co lo cual al 94-95% de la población no lo afecta.

- ¿Los cambios en las pensiones por viudez realmente tendrán impacto en el déficit? Porque parece una medida bastante dura bajar del 75% al 70% y que sea por el mismo tiempo que duró el matrimonio.

- No, a ver… hay un cambio de concepción… una concepción más moderna que tienen la mayoría de los sistemas del mundo y que aplicó Santa Fe hace dos años y que tiene que ver desde cuándo se aplica el concepto de un beneficio vitalicio y cuándo lo relacionamos a un proyecto de vida. Se hace un corte de los 55 años, o sea, todas las personas que tengan más de 55 años se considera ya un vínculo vitalicio y no se toca. Y las que tienen menos de 55, los estudios demográficos nos indican que la gran mayoría de menos de 55 no está llegando en pareja a las altas edades, con lo cual hay que vincularlos más al proyecto de vida de la duración que tiene ese vínculo. Es una tendencia -digamos- mundial, y que ya en Santa Fe hace dos años lo está aplicando. Lo mismo con la invalidez. Lo que se busca es realmente achicar esos márgenes que tenemos.

-Claro, la nueva ley exige haber aportado 18 meses de los últimos 36 meses previos al inicio del trámite.

-Sí, es correcto.

-O sea, los trabajadores no pueden prever un accidente o una situación que lo deje incapacitado.

- Estamos hablando de los casos extremos, tienen su tratamiento especial. Lo que estamos hablando es de una tendencia también en la Argentina, que tenemos porcentajes de invalidez, por general, por encima de la media. Y lo mismo que las pensiones, los retiros por invalidez… lo que estamos buscando es acotar ese margen de error, y que hoy, el porcentaje más alto ha habido un cambio en la composición de la invalidez… hoy el porcentaje más amplio está ya volcándose hacia el lado de lo psiquiátrico… bueno… se pueda aplicar una mayor rigurosidad para ser más más estrictos y más concretos a la hora de otorgar un beneficio. Sobre todo, que también se va a otorgar de forma provisoria y ya no definitivo, como para ir midiendo y tratar de que el sistema pague lo que tiene que pagar. El gasto previsional es rígido, no hay que bajarlo, pero hay que pagar lo que corresponde.

-El proyecto entró al Senado. ¿Cuánto de margen considera usted que tienen los legisladores para hacer lugar a pedidos que haga la oposición o que lleguen en función de la relación de la oposición con sectores gremiales estatales? ¿O considera usted que el proyecto está bien y no hay más nada que agregar?

-Por el proceso que viví de los vectores, y que la parte política o legislativa optó por esperar el proyecto y los artículos, vi dos grupos:  el grupo que, más allá de no estar de acuerdo, se sentó a traer propuestas, a opinar, a tratar de correr los márgenes, de achicarlos, de buscar más garantía, y que, insisto, más allá de que hubiera acuerdo o no, sirvió muchísimo y enriqueció mucho. Y yo creo que en muchos aspectos suavizó bastante los vectores. Creo que es el momento de que la parte política, que -repito, fue la que me parece que no cumplió el rol en los últimos años- cumpla ese rol, que es balancear todo esto. Aparte… una generación que ya lo anunció, que compartimos el diagnóstico, que ya lo anunció. Entonces, me parece que se trata de estar a esa altura, de ser valientes, de proponer cosas. Me parece que, en ese plano, veo una amplitud total y una posibilidad de poder sentarse.

-Es decir, el proyecto puede ser modificado.

-Yo entiendo que, si hay ánimo de debatirlo, entiendo que sí… que las puertas para que sea enriquecido y todo, veo esa vocación. Entiendo que primero hay que generar ese clima, ¿no es cierto? Y ojalá así sea, porque, el gobernador el otro día en su discurso del 25 de Mayo fue claro: las reformas estructurales necesitan diálogo, respeto y consenso. Esta es una reforma que esta gestión no la va a ver.

-Usted dice que no va a pasar lo mismo que pasó con la Ley de la Obra Social de Entre Ríos (OSER); donde el proyecto no tuvo modificaciones.

- De hecho, hace más de dos meses que estamos debatiendo; que pusimos los temas arriba de la mesa y que se pidió que se trajeran ideas.

- ¿Cuántas reuniones hizo? ¿Usted tiene anotado cuántas?

-Muchísimas…

-No tiene registrado cuántas.

-No, no. Todos los días. Hace muchos meses que venimos. Y siempre se le fue anticipando a todos y se le fue explicando hacia dónde había que ir, pero por el diagnóstico, por los números, y para qué lado podría venir. Si uno realmente quiere hablar de lo previsional y no habla de movilidad, de haber inicial, de la edad, de régimen especiales, está hablando de otra cosa. ¿Son incómodos? Sí, claro, porque es una cultura de muchos años que hay que cambiar. Pero, me parece que también hay que decirlo y hay que ponerlo arriba de la mesa. Entonces, los números son los mismos de hace 30 años que ahora. Los empleados del organismo que vienen de hace 30 años son los mismos que le daban los números a la gestión anterior y que me los dan a mí, y que hemos transparentado y están subidos en la página. Obviamente, falta muchísimo por hacer. Obviamente, sería mucho más fácil trabajar en equipo, trabajar en conjunto.

-Imaginemos que se sanciona este proyecto la próxima semana o a mediados de junio esté sancionada.

-Sí. No le cambia la vida a nadie.

-Pero, queríamos preguntarle en función de lo que dijo Pullaro hoy al sostener que pudieron superar un cuarto del déficit que tenían en Santa Fe. ¿Cuándo considera que se puede empezar a ver algo parecido en función de la reforma?

-Creo que él lo hace, por lo general, esas expresiones son en términos de proyecciones. Me parece que esto está pensado para que no empeore el sistema.

-Pero él sostuvo que ya logró achicar el déficit de 500 millones.

-Hay un déficit operativo, que es el déficit duro entre la cantidad de jubilaciones que se pagan y las que se reciben por aportes. Ese déficit tiende a ser lento la evolución, para bien o para mal, y es lo que después hay que ayudarlo con gestiones, por ejemplo, como la gestión de los fondos en la Anses que se han hecho y con muy buenos resultados, y van a venir mejores resultados todavía, que era fundamental hacerlo. Entonces, él también se refiere a todo eso, me imagino, que uno después -cuando termina un período-, lo puede imputar a ese período. Nosotros, por ejemplo, la gestión nacional, que se firmó el anticipo 2024, el anticipo 2025, y estamos próximos a firmar el 2026. Habla de un proceso que, a su vez, tiene un reclamo de la deuda histórica, que ya tenemos, para dar un ejemplo, auditado el 2020. El 2020 nos dio que la provincia de Entre Ríos con Anses acordaron que el déficit fue de 6.500 millones. El anticipo que recibió Entre Ríos en 2020 fue de 4.000 millones. O sea, que en el 2020 nos corresponden 2.500 millones de pesos más. Y lo conocemos hoy porque se auditó. ¡Había que auditar! Bueno, esa actualización, por lo general, uno puede coincidir o no en el coeficiente que aplica… pero esa actualización de esa diferencia de 2.500 millones traídos al 2026, estamos hablando entre 65 mil y 70 mil millones a valores de hoy que nos hubiera correspondido reclamar en el 2020. Y hoy estamos tratando de poner al día. Se hizo el 17-18-19-20, estamos en el 21. El reclamo en la Corte es 20-21-22 y 23. Cuando lleguemos al 23, vamos a poder ir nuevamente a la Corte y decirle: esta es la diferencia que nos da la presentación en la Corte. Bueno, eso habla de gestionar esos otros recursos que ayudan al sistema, pero que no forman el engranaje que se está desgastando. Hay que gestionarlo, obviamente, van a representar cerca del 25% del déficit, va a ayudar lo de Anses una vez que esté normalizado. Pero, el engranaje se sigue desgastando. O sea, pensar que dentro de 10 años vamos a tener 80.000 jubilados y casi un monto igual de activos, técnicamente, hace que tengamos que preparar el sistema para que los pueda absorber. Y qué va a pasar. Y, probablemente va pasar. Si yo le decía hace 20 años que hoy va a haber el doble, ustedes me hubieran dicho, no. ¡Y hay el doble! Y hemos jubilado más de un 10% en dos años, o sea, que, de acá a 10 años, pensar que vamos a tener 80.000 jubilados, que nos faltarían 25.000, probablemente los tengamos. Bueno, tenemos que preocuparnos por cómo le vamos a pagar.

-Usted antes venía y se iba en colectivo.

Sí.

-Cuando sube al colectivo debe enfrentarse con 30-40 pasajeros. ¿Le recrimina algo?

-No, no, para nada. Las charlas que estoy dando, he llegado, siempre hay un comité de bienvenida de los gremios esperando… con mucho respeto, me tomo el tiempo necesario para escucharlos, para intercambiar opiniones, para recibir un petitorio si lo hay, los invito a pasar. Y el cara a cara es siempre muy respetuoso y lo entienden así.

- ¿Su madre es jubilada?

- Mi madre es jubilada nacional.

- ¿Y le ha dicho algo de esto o no? ¿Qué edad tiene su madre?

-­Mi madre tiene 81 años. Ella me ve como hijo y valora… entiende el rol tan importante en perspectiva, que es una reforma estructural y lo hablamos.

- ¿Usted no tiene familiares directos que están por jubilarse?

-Mi padre que falleció, era jubilado también autónomo.

-Nadie de la familia le ha reclamado nada.

- No tengo a nadie en el Estado de la familia.

 

Programa “Cuestión de Fondo” (Canal 9, Litoral) emitido el miércoles 27 de mayo de 2026

 

Edición Impresa

Edición Impresa