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Suma de Voluntad rechaza el Régimen Penal Juvenil: “Arremeter contra los gurises no es el camino”

"No creemos que el tema de la inseguridad se termine por bajar la edad de imputabilidad. Creemos que es un grave error", afirmó Anabella Albornoz.

La responsable de la ONG “Suma de Voluntades” de Paraná, Anabella Albornoz, planteó el rechazo hacia el Régimen Penal Juvenil que bajó la edad de punibilidad a 14 años y describió la realidad que se vive en los barrios. También pidió colaboración con la campaña de útiles escolares que realizan.

En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio Plaza 94.7), Albornoz admitió que la media sanción al proyecto de Régimen Penal Juvenil “lo vivimos con mucho pesar” y aclaró: “Nuestra idea es, por supuesto, no polemizar sobre el tema, sino buscar alternativas”.

En tal sentido, explicó: “Yo hablo desde el lugar del territorio y de lo que es acompañar a niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad. La verdad que creemos que la discusión tiene que ser cómo tener a los gurises en las escuelas, cómo generar espacios de cuidado y cómo trabajar en la prevención. Todo el tiempo se está hablando del delito, pero ¿cómo prevenimos al delincuente? ¿Cómo generamos oportunidades en los territorios? Estamos frente a un enorme desafío con respecto a las infancias hoy lo crítico es la deserción escolar por una multiplicidad de factores porque no comen bien, porque no duermen bien, porque están acostumbrados, muchas veces, a estar entre las balaceras. Es muy compleja la realidad y es multicausal, por eso arremeter con tanta hazaña contra los gurises no creemos que sea el camino”.

“Entendemos que cuando hay un delito hay que abordarlo con mucha responsabilidad y con instituciones que acompañen, que estén a la altura, pero no creemos que el tema de la inseguridad se termine por bajar la edad de imputabilidad. Creemos que es un grave error, porque la contracara de la inseguridad, no es la seguridad, es la seguridad con intervenciones sociales. Si en un operativo, ves a unos pibes en la esquina y los corrés, corrés el problema para otro lado, no lo solucionás. Entonces, lo que tenemos que intentar es poner en la mesa políticas serias, a largo plazo, que realmente generen movilidad social ascendente. Esto profundiza aún más las desigualdades, lo vimos con la ley de salud mental y con la ley de narcomenudeo; las cárceles están pobladas de enfermos y de jóvenes pobres. Por eso, hay que ir hacia las estructuras que generan todas estas desigualdades y estos índices delictivos. Sin embargo, lo que vemos con preocupación es que van a invertir en cárceles y no en dispositivos de cuidado, en prevención. En estos momentos hay un montón de programas a nivel nacional que no están más. Entonces, ¿cómo prevenir sin dinero y sin políticas públicas?”, analizó.

En este marco, aseguró que “no hay índices comprobados de que la baja de la imputabilidad disminuya el índice de delito. Lo que sí está comprobado es que la prevención sí transforma. Insisto, no estamos defendiendo delincuentes, si alguien comete un delito, tiene que asumir la responsabilidad. Y por supuesto, la justicia debe estar a la altura de las circunstancias. Lo que decimos es que la agenda tiene que hacer otra. La agenda tiene que poner énfasis en el cuidado de las infancias, porque cuidando al gurí de ahora estás cuidando al hombre de mañana. Por eso también hay que pensar políticas a largo plazo”.

“La verdad que nosotros lo vemos con desesperanza porque a esto ya lo hemos visto cuando pasó lo de la ley salud mental, porque no hay dispositivos; o sea, la ley es maravillosa, pero no se adapta ni a los presupuestos nuestros ni a nuestros contextos Entonces, por ejemplo, de las personas en situación de calle, hay un 95% de personas que tienen problemas de salud mental. Hay cantidad de mujeres que van y tocan la puerta en Suma de Voluntades pidiendo ayuda para ver dónde internar a sus hijos, hay problemas de consumo en nenes de 8 años. Los grupos delictivos no captan menores porque son inimputables, sino porque son mano de obra barata. Entonces, ¿por qué en vez de arremeter contra los gurises, no arremeter contra el adulto que le da un arma y le da droga a los gurises?”, planteó.

Frente a este panorama, Albornoz remarcó que “desde hace mucho tiempo venimos diciendo que la agenda tiene que ser otra. Es atrevernos a ir contra las estructuras, porque si no siempre estamos tapando agujeros y no terminamos de solucionar nada. La agenda tiene que hacer el cuidado de las infancias y la protección de las infancias, porque sí está comprobado que la prevención es el camino. Tiene que haber políticas de acompañamiento muy claras y también tiene que haber un presupuesto acorde, para inversión en prevención, que termina saliendo más barato, porque es más barato prevenir que después actuar sobre las consecuencias. Y en la medida en que sigamos actuando sobre las consecuencias, más vamos a profundizar la desigualdad”.

“Nosotros agradecemos un montón el trabajo que en su momento se hizo con (el exjefe de la Departamental de Policía de Paraná) Carlos Schmunk, que lamentamos enormemente que lo hayan enviado a otra Departamental porque creemos que su perfil es muy necesario, porque entendía la lógica de los territorios, no negaba la situación y asumía responsabilidades. Y en su momento decíamos en una charla con él, que la cárcel tiene capacidad para 500 detenidos aproximadamente y hay más de 1.000 personas hacinadas. Entonces, ¿cómo en esos contextos de hacinamiento, vas a pensar que a un gurí después lo podés reinsertar socialmente? Por eso la lógica de trabajo tiene que ser la prevención”, ejemplificó.

Consultada por las situaciones de violencia en los barrios, entre vecinos, Albornoz admitió que “esto se ve más exacerbado en los sectores de mayor vulnerabilidad, pero obviamente el tema de la inseguridad está atravesado en todos los sectores. Uno de los indicadores que es alarmante, más allá del tema alimentario, es el tema de la inseguridad ligado a la droga. Por eso insistimos todas las organizaciones y todos los dispositivos de cuidado que hay en los barrios, en que el problema de la inseguridad está ligado al consumo. Entonces, si vamos a prevenir, necesitamos más dispositivos de cuidado. Porque si no hay dispositivos de cuidado ¿a quién creen que le queda el territorio?”.

Campaña de útiles escolares

Por otra parte, la dirigente comentó que, como cada año al inicio del ciclo lectivo, Suma de Voluntades se encuentra realizando una campaña de recolección de útiles escolares: “Toda ayuda viene sumamente bien. La idea es que los gurises que participan en nuestras actividades, que son aproximadamente 300, puedan tener lo mínimo indispensable para comenzar las clases. La gran apuesta que venimos haciendo en los últimos años y este año se va a profundizar es el tema educativo”.

En ese marco, dijo que “vemos con mucha esperanza que Carlos Cuenca esté en el CGE, y la idea es fortalecer los espacios de acompañamiento escolar donde el objetivo es la promoción escolar de cada uno de los gurises, y para eso también necesitamos el material necesario. Por eso, apelamos una vez más a la comunidad que nos pueda ayudar y poder llegar a todos los niños”.

Sobre la campaña, explicó que “todo lo que puedan donar viene bien, cuadernos, lápices, lo que sea. Pero con el fin de conseguir mejoras en los precios, la idea es que puedan hacer una transferencia a Suma de Voluntades y nosotros nos encargamos de hacer las compras. Amén de eso, también pueden acercar material a la sede, que es en calle Bavio 367”.

Consultada por el nivel de escolaridad en los barrios, mencionó que “siempre desciende la matrícula de chicos en las escuelas” y ante ello contó: “Nosotros tenemos un programa de acompañamiento, en donde los voluntarios se encargan de escolarizar a los gurises y conseguirles vacantes, conseguirles padrinos. Ese dato nosotros se lo pedimos al CGE y también ahora empiezan las reuniones con las escuelas, donde nosotros presentamos el listado de los gurises que participan en nuestras actividades para ver qué estrategia usar con cada uno. Se trabaja mucho la singularidad de cada niño, porque no todas las familias tienen el mismo problema, y a los chicos que están más en riesgo son los que solicitamos becas y padrinos para llevarlos a escuelas agrotécnicas. El número hoy no lo sabemos porque recién comenzamos con este diagnóstico para ver quiénes faltan escolarizar, quiénes se han alejado definitivamente de la escuela porque hay chicos que han ido esporádicamente. Entonces, son estrategias muy singulares, se trabaja muy sobre el problema de cada familia”.

El alias para donar dinero es infancias.suma: “Todo ese dinero va a ir destinado a kits escolares o todo lo que necesiten los gurises para el comienzo de escuela”.

Agregó que “en Suma de Voluntades los chicos durante todo el año tienen acompañamiento escolar. Dentro del programa tenemos un sistema de semáforo en donde se va viendo cómo va evolucionando ese niño. Por supuesto que tenemos inconvenientes, hay niños que dejan, y después cuesta un montón poder reincorporarlos, pero se hace todo lo posible para mantenerlo dentro de los espacios de cuidado. Lo que hacemos es trabajar mucho la educación con el deporte, porque para nosotros es clave educar para la vida. Entonces tratamos de hacer el trabajo de manera integral y sumar a otros actores para lograr el mayor cuidado de los niños, porque entendemos que: o son los espacios de cuidado o es el narco del barrio. Esa es la ecuación”.

Respecto del desarrollo del deporte en los barrios de la ciudad, indicó que “en algunos lugares articulamos muy bien y en otros falta inversión, por supuesto, pero creo que no es solamente responsabilidad del Estado, sino de todos como comunidad. Sí, quiero destacar el enorme trabajo que hacen los vecinos de los barrios, en donde ellos mismos se organizan para darle deporte a los chicos. Hay un montón de escuelas sociales que están a cargo de vecinos y hacen un acompañamiento increíble”.

Destacó también que “el año pasado nos unimos con la Municipalidad y con la Secretaría General de Gobernación y logramos acompañar a casi 400 gurises en donde cada niño tenía una ficha de salud. Y esto demuestra que cuando nos unimos podemos hacer cosas grandiosas, porque con esto a cada delegado de esas escuelas deportivas se le entrega una ficha donde tienen todo el historial del niño, y eso nos permite saber quién está escolarizado, a quién le faltaba DNI, hasta electrocardiogramas logramos. El año pasado logramos una sinergia con el gobierno provincial y con el municipal y el resultado fue muy positivo”.

“El camino es unirnos, es poner en agenda ciertos temas y ponernos de acuerdo en cuestiones básicas. Y pensar políticas a largo plazo. Por eso nuestra idea no es polemizar, no estamos de acuerdo con la ley, respetamos todas las opiniones, pero desde nuestro lugar decimos que el foco tiene que ser otro. Y con respeto también al dolor de las familias”, concluyó.

Situación alimentaria

En relación con las recorridas nocturnas donde se entrega alimento a personas en situación de calle y en vulnerabilidad, Albornoz afirmó que “es bastante compleja la situación porque tenemos mucha gente, hay grupos que están saliendo con 400 viandas y otros con 450 viandas y muchas veces se quedan sin el recorrido completo. La verdad es que sube exponencialmente el pedido de alimentos en enero y febrero y estamos realmente desabastecidos”.

“En los próximos días nos vamos a juntar para ver qué estrategia implementamos para juntar fondos, porque estamos desabastecidos y enero y febrero fueron críticos, la verdad que la remamos. Gracias a Dios y a la comunidad siempre logramos acompañar, porque nosotros no suspendemos la actividad ni los espacios de infancia, todo sigue funcionando los 365 días del año, y en el caso de las recorridas nos preocupa la gran asistencia de familias con niños; gente trabajadora que no llega ni al día 10 del mes, que paga lo que puede y para el resto va a comer a las recorridas o lleva su tupper para tener comida para la noche y para el otro día”, sentenció.

“La verdad que uno termina muchas veces haciendo de psicólogo, porque la gente necesita hablar. No es el plato de comida, la comida termina en segundo plano. Amén de que alguna gente se traslada 40 cuadras para buscar el tupper de comida, pero es la escucha es fundamental. Es mucha la gente que llega angustiada por la situación, sobre todo los trabajadores informales o que se han enfermado y han tenido que parar, jubilados. Nosotros además de la asistencia en las recorridas, se implementaron los desayunos y las meriendas en la sede, y como mínimo tenés 200 personas por día. Más las 350, 400 y 450 personas por las noches”, concluyó. 

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