“Se viene viendo desde principios de este año el aumento de familias que recurren a la parroquia, no solamente cuando hacemos entregas, sino en el día a día de la parroquia, cuando el templo está abierto para las celebraciones litúrgicas o cuando uno está en la calle; es constante las familias que se acercan manifestando sus necesidades”, afirmó García.
El párroco de la Parroquia “Nuestra Señora de Guadalupe” de barrio La Floresta de Paraná, Miguel García, habló de la realidad social de su barriada y del trabajo solidario para ayudar a los más vulnerables.
En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio Plaza 94.7), García afirmó que desde la parroquia “estamos día a día buscando nuevas alternativas para que a la gente de nuestro barrio le lleguen los alimentos y eso implica moverse y gestionar. La verdad que vemos mucha necesidad, se ha incrementado el número de familias que asisten a nuestra parroquia solicitando alimentos”.
Al respecto, puntualizó que “a partir de un censo que hicimos en marzo de este año, tenemos 86 familias en la parroquia, donde cada familia tiene 5 o 6 miembros, más o menos” y advirtió que “nos manejamos dentro de ese censo porque no nos da para más, pero no solamente vienen las 86 familias, sino que también se acercan familias nuevas solicitando alguna ayuda, que, si bien siempre le damos porque gracias a Dios siempre tenemos algo como para ayudar, pero a veces se nos hace muy difícil”.
Comentó que para poder articular la ayuda “en la parroquia tenemos la tarjeta de la provincia, que todos los meses cuando la habilitan, desde el día 11 hasta el día 20 más o menos, hacemos la compra para todas las personas. Nosotros ya desde principios del año 2024 no elaboramos más los alimentos sino que les entregamos a la familia un bolsón con mercadería, para que ellos se puedan preparar los alimentos en su casa. Entonces, con esa tarjeta compramos mercadería, y también tenemos la donación de personas, de particulares que nos ayudan”.
Agregó que “también este mes hemos recibido la ayuda de la parroquia “Nuestra Señora del Rosario” de Crespo, que ha hecho una movida solidaria y nos ha llegado también mercadería de ellos para sumarle al bolsón que nosotros preparamos. Nuestra idea es hacer una entrega dos veces mensuales, pero a veces se puede y otras veces no, pero tratamos siempre de estar ahí con las familias del barrio”.
Sobre el incremento de los pedidos de asistencia, comentó que “se viene viendo desde principios de este año sobre todo el aumento de familias que recurren a la parroquia, no solamente cuando nosotros hacemos entregas, sino en el día a día de la parroquia, cuando el templo está abierto para las celebraciones litúrgicas o cuando uno está en la calle, es constante las familias que se acercan manifestando sus necesidades. Es un movimiento que va en aumento”.
Consultado por la ayuda del Estado, el sacerdote mencionó que “hasta el año pasado, en la parroquia se hacía la descentralización de los bolsones, es decir que el área de Acción Social de la Municipalidad, a esas familias de nuestra jurisdicción parroquial que iban a calle Colón a retirar los bolsones, hacían la descentralización y entregaban en Guadalupe, pero este año hasta ahora no es más así. Por otro lado, sí hemos recibido ayuda desde política alimentaria bueno, gestionando con el señor que está a cargo. Es moverse y gestionar”.
Acotó que “desde la Municipalidad quedaron en dar una respuesta de la posibilidad de hacer una descentralización y no solamente para ayudar a las personas que van a retirar el módulo a calle Colón, sino también de que nos puedan ayudar con estas 86 familias que tenemos fijas en la parroquia. Si bien nosotros tenemos un listado de 86 familias, no sé si todas van a buscar el módulo en Acción Social, entonces habíamos hecho un pedido para poder entregarles no solamente a la gente de nuestro barrio que va a calle Colón a buscar el módulo, sino también a todas las otras familias, como una forma de ayudarnos también a paliar esta situación”.
En este contexto, García comentó que en las charlas y los diálogos que sostiene con otros sacerdotes de la ciudad, “se ve que la situación es similar más o menos en los contextos o los barrios que nos tocan a nosotros”.
Respecto del problema de adicciones y narcotráfico en los barrios, sostuvo que “en el barrio se habla mucho del tema adicciones, pero las herramientas que nosotros tenemos como parroquia, como comunidad, es para atender las consecuencias. Es decir, podemos dar contención de familias, charlas con los jóvenes, charlas con las familias que están atravesando esta situación, pero es como que vamos a las consecuencias y para ese enfoque hacia la causa no tenemos las herramientas nosotros como parroquia. Sí estamos para hacer el apoyo, el acompañamiento y el seguimiento de estas familias que atraviesan por este flagelo”.
Consultado por el crítico mensaje del obispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, en la homilía del Tedeum por el 25 de Mayo donde cuestionó políticas del gobierno nacional, García comparó que “gracias a Dios, aquí en Entre Ríos nosotros tenemos este diálogo; hay un diálogo y justamente esa imagen que utilizó Monseñor Cuerva para ilustrar su mensaje de ese hombre paralítico que era llevado por cuatro amigos, y esas cuatro patas o cuatro actitudes que son el bien común, la amistad social, el diálogo, la esperanza, yo creo que es algo que hay que seguir construyendo, pero que nosotros lo tenemos porque siempre tratamos de buscar el diálogo y el bien común de las personas”.
Por último, el sacerdote reveló que quienes deseen colaborar con la parroquia pueden comunicarse a su teléfono particular: 343- 155 166 183.





