Perfiles y tendencias
-El equilibrista. El elegido no se pone nervioso. Más, desde que se sabe candidato, no ha trocado su porte característico, ese que combina el trato cariñoso con la dureza tajante cuando de alinear tropa se trata. Se siente seguro, cree que pisa suelo firme, y más que esa arritmia que ataca a los candidatos en etapa de asomar la cabeza, muestra un


