El Otro, el mismo
¿Cómo? ¿Ya 25 años? Está bueno esto de andar entretenidos con nuestros presentes. Quizás por eso el paso del tiempo nos resulta un dato irrisorio; una cuestión formal de la que apenas nos damos cuenta. Si ocurriera que -como en el cuento El Otro de Borges- nos reuniéramos aquellos que fuimos con los que somos hoy, creo que para la mayoría sería


