Amada
Sofía Zabala (*) ¡Pude! Sí, pude expresarme ante este dolor agobiante, que ya me estaba asfixiando. Mi querida Amanda es decir amada. Qué puedo decirte, es difícil asumir tu muerte, es triste mirar hacia adelante sin ti. Tu ausencia es fatal. No puedo o no quiero entender que te has ido. Siempre supiste reír, nos hiciste felices, y


