Con la calidez del infierno
Urribarri va por todo. El gobernador reelecto está por estas horas en absoluta condición de concentrar el mayor poder posible. Tiene a toda la tropa justicialista alineada detrás de la causa kirchnerista, a la Legislatura provincial convertida en una mera escribanía, a casi todos los intendentes en su mano, pero además va por la presidencia del






