Andar en un Fitito y confundirlo con una Ferrari
Es notorio: cuando los peronistas se pelean como gatos, se están reproduciendo. Pero cuando los radicales se pelean como gatos, sencillamente se pelean como gatos. Resultan arañados. Quedan heridos. Se exterminan. Tras su inexpresivo desempeño electoral, los dirigentes de la UCR se embarcan en el fascinante juego de polemizar entre sí. Campeones





