“De chico Carlitos quería jugar como yo”
Carlos Toro Delfino dejó una huella imborrable en Echagüe. Aquel tipo era puro corazón, entrega y sacrificio, y siempre defendió la camiseta a muerte. Jugó para el AEC desde el año 1988 hasta la temporada 1990/1991. Hoy no sólo es el técnico de Alma Juniors de Esperanza sino también papá de Carlitos Delfino, el talentoso escolta de los Detroit





