Chicanas no son ladrillos
Cuarenta mil familias entrerrianas esperan un techo, y muchas de ellas podrían tenerlo porque hay dinero. Sin embargo, ese derecho se les escapa por el esquema de trabajo del organismo provincial encargado de hacerlas, conducido por un puntero político que ha hecho carrera en la chicana. Sus propios empleados sospechan que la falta de





