Un gobierno sin culpa y una oposición sin conflicto
La discusión política, ganada por el sectarismo, conduce a otra degradación, porque el reduccionismo es sinónimo de superficialidad. La lógica amigo/enemigo, negro/blanco, arrastra a todos hacia posturas que simulan ingenuidad. Para el gobierno, nada de lo malo que ocurre es producto de su accionar: todo obedece a conspiraciones varias. Para la






