Una cuestión de verdades anónimas
A pocos minutos de amanecer, dos jóvenes amigos, transitoriamente empleados del Consejo General de Educación (CGE), uno como contratado y el otro como personal pasante, ingresan al palacio administrativo como cualquier otro día normal, al igual que la numerosa cantidad de personas que concurren al edificio a comenzar su tarea diaria. Esta vez, a


