La privatización de los humores populares
Hace tanto o tan poco como un año y medio, la única incógnita de la política argentina era la identidad de quién sucedería a los Kirchner. Tras las elecciones de 2009, derrota para el gobierno en los comicios de medio término, nadie pronosticaba para el matrimonio gobernante otro destino que el que, en circunstancias similares –esto es, revés en


