Ellas (y ellos) pusieron el cuerpo en tiempos tenebrosos
En 1982, tiempos todavía opresivos, un grupo de uruguayenses formó la delegación de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) y comenzaron a reclamar la vigencia del Estado de Derecho. En ese grupo, empujado desde el comienzo por una mujer corajuda llamada Evelina Pezzani, convivieron un cura párroco con comunistas, e incluso una ex




