El mapa del horror
Durante la última dictadura, las fuerzas armadas montaron instalaciones secretas para el alojamiento clandestino de detenidos políticos. Allí permanecían con sus ojos vendados, encapuchados, sin camas ni abrigos, con alimentación deficiente, privados de toda higiene, sin posibilidades de concurrir al baño más que una vez al día y allí también eran




