Una cuestión de espiralización
-Sutilezas. Los llamados frecuentemente adoptan cierto tono imperativo. Los privados del gobernador transmiten con asepsia la convocatoria, y sin mayores condimentos. “Tal día, a tal hora, tienen que estar aquí todos”. No es mucho más que eso lo que repiten automáticamente a los teléfonos de intendentes y legisladores oficialistas. Los convocados





