Historias de vida y puntos suspensivos
Son cuatro historias que no pretenden ser más que el reflejo particularizado de un sistema organizado para el mal, del fracaso de la razón como nuevo Dios puesta al perfecto servicio del terror. Sol Vergara, Gamal Taleb, Nicolás Bachetti y Alejandro Richardet fueron y son víctimas: se vieron forzados a cambiar las plazas por los patios de cárceles





