Cuando el monstruo está en casa y la Justicia no quiere escuchar
E.G. y A.G. son hermanos. Con la muerte de la mamá producto del cáncer residieron en Paraná y en Buenos Aires, y vivieron desde pequeños lo peor que puede vivir un niño: fueron víctimas de abusos sexuales de parte del abuelo Marcelo Ghilardi, y de violencia física y psicológica de su papá, Marcelo Gabriel Ghilardi. Lo afrontaron como pudieron: E.




